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  • EFE

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, dio a conocer en su primer día de trabajo de este año que se destinará al sureño estado de Oaxaca una inversión de US$10,000 millones para impulsar el sector energético en la región. Durante una visita al puerto de Salina Cruz (Oaxaca), Peña Nieto dio el banderazo de un proyecto que consiste, en su primera etapa, en transportar gas natural desde la refinería de Jáltipan, Veracruz (este) a Salina Cruz.

Aseguró que el proyecto permitirá contar con el abasto de un combustible más barato y menos agresivo con el ambiente, “lo que impulsará el desarrollo de diversas actividades económicas en Oaxaca y la región sur-sureste del país”, con adecuados niveles de eficiencia y competitividad.

“Por primera vez estamos introduciendo un insumo fundamental para atraer otras inversiones, que es el gas natural, para buscar combustibles más limpios y que permitan que se dejen de utilizar combustóleos altamente contaminantes”, destacó.

500 kilómetros

En su discurso informó que este mismo año, el gasoducto comenzará ampliarse y se prevé destinar al proyecto US$4,000 millones, que se suman a los US$6,000 millones para la reconfiguración de la refinería de Salina Cruz.

El gasoducto tiene una longitud de 500 kilómetros y abastecerá al Istmo de Tehuantepec, lo que hará posible reducir el tiempo de distribución del gas natural de 17 a solo seis días, además de reducir en 550,000 toneladas las emisiones de bióxido de carbono, contribuyendo a combatir el efecto invernadero y el calentamiento global. En este mismo acto, Peña Nieto puso en marcha la construcción de 22 embarcaciones de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex), a cargo de la Secretaría de Marina de México.

La construcción de estas naves, dijo, se llevará a cabo en Salina Cruz y forma parte de la modernización de la flota de Pemex.