•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Son muchos los padres y madres que actualmente ya se encuentran pensando en los gastos relacionados al inicio de clases, tales como matrículas y útiles requeridos por la institución de educación básica. Esta lista de materiales incluye, entre varios artículos, lápices, bolígrafos, colores, tijeras, pegamento, plastilina, marcadores y cuadernos. Todo esto se traduce en dinero y más dinero.

Ante la situación planteada, el consumidor debe hacer las elecciones correctas, adquirir los útiles con mayor duración, menos tóxicos y económicamente accesibles, para ello, resulta indispensable realizar un estudio de mercado, de materiales y sustancias que componen los productos, no obstante, es una tarea muy difícil cuando hay abundancia en la oferta, por otro lado, la investigación de los materiales y sustancias requieren de conocimientos técnicos específicos y hasta de equipos cuyo objeto sea precisamente el analizar la calidad de los productos.

En México, la Procuraduría Federal del Consumidor, cuenta con un organismo denominado “Laboratorio Nacional de Protección al Consumidor”, cuya misión es realizar estudios sobre productos de alto consumo e impacto, relacionados con la seguridad, economía y nutrición, la idea es que a través de la información resultante, el consumidor pueda realizar elecciones inteligentes. En Nicaragua no se cuenta con un sistema de tal envergadura, sin embargo, no se descarta la posibilidad que en un mediano plazo se den algunos pasos con la finalidad de imitar las mejores prácticas de protección al consumidor existente en América y a nivel mundial.

De todas formas, el consumidor debe tomar en cuenta ciertos criterios que le sirvan para tomar una decisión correcta, por ejemplo, si se trata de ahorrar, algunos artículos escolares utilizados en el ciclo anterior pueden ser usados nuevamente, por otro lado, es importante tomar en cuenta, que los productos que reflejan la imagen de algún personaje u héroe, tienen que pagar por los derechos a usarlos y en consecuencia, el bien ostenta un precio más alto. En este sentido, es destacable que el hecho de que tengan una decoración más llamativa no necesariamente ayuda a su calidad, únicamente se traduce en un aumento de precio.

Finalmente, siempre es mejor adquirir los productos en establecimientos serios y guardar la factura que comprueba la compra, a fin de poder hacer reclamos en el hipotético caso que los útiles presenten fallas, claro está, que el consumidor tiene derecho a realizar reclamos siempre que use el producto debidamente, la Ley 842, Ley de Protección de los Derechos de los Consumidores y Usuarios, otorga el plazo de treinta días a partir de la compra para poder reclamar.

 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus