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El gobierno probablemente logre la meta de cerrar 2008 con una inflación del 18 por ciento, debido a la reducción del precio internacional del petróleo, que está incidiendo en la baja de una buena parte de productos de la canasta básica, pero los precios de los alimentos no bajarán con la misma velocidad, debido a los altos costos de operación que tienen los productores.

Ése es el análisis del economista Alejandro Aráuz, al explicar el comportamiento de los precios de muchos productos alimenticios, que en lugar de bajar, están subiendo en el mercado local, afectando el poder adquisitivo de los consumidores.

Según el último informe sobre la inflación, publicado por el Banco Central de Nicaragua, BCN, al mes de octubre el acumulado de ese indicador es del 13.95 por ciento, comparado con el 10.71 por ciento que en ese mismo mes se registró en 2007.

La institución explicó que se mantiene la tendencia a la baja en la inflación, y que por primera vez en el año se obtuvo una leve disminución del 0.02 por ciento. El BCN reconoce que la baja en el precio del petróleo fue lo que incidió en la reducción de la tasa de inflación en octubre, pero que los alimentos y bebidas, junto con el equipamiento y mantenimiento de casas, se mantuvieron al alza.

Algunos economistas señalaron que los precios de los productos de la canasta básica deberían bajar conforme se reduce el precio de los combustibles, pero según Aráuz, esto se hace gradualmente, una vez que los productores van resarciendo sus disminuciones de ingresos y se recapitalizan, previendo que las alzas en las materias primas van a regresar en 2009.

Distribuidores de ciertos productos alimenticios importados manifestaron al Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Mific, que adquirieron materia prima a precios elevados, y que están saliendo de esas existencias, razón por la cual los precios no han bajado lo suficiente, según lo manifestó el ministro de esa cartera, Orlando Solórzano.

Aráuz dijo que algunas actividades productivas de meses anteriores se ejecutaron con altos costos, y además de la materia prima y de los insumos, se incluye la energía y el combustible, y el productor no va a regalar un producto apenas bajen los precios de los combustibles, sino que esperan la recuperación de lo que dejaron de ganar.

“Existe la tendencia de que petróleo seguirá bajando, lo que desencadena otras variables, pero hay productos de retardación o de encadenamiento de materias primas vitales que no tienen efectos inmediatos”, apuntó. Además, dijo que la baja en el precio del petróleo fue algo repentino y no programado, por lo cual, no se pueden bajar los precios de algunos productos de manera inmediata.

Acecha la deflación
Ante la crisis económica mundial, Aráuz consideró que las perspectivas son de que la inflación se mantenga a la baja, por la misma caída del precio del petróleo y las materias primas, que está provocando una reducción en las importaciones de bienes y servicios a nivel mundial. “A nivel internacional hay una presión a la baja de la inflación, incluso hay países que entrarán en un período de deflación muy fuerte”, subrayó.

Wikipedia define la deflación como un proceso contrario a la inflación; una caída generalizada de los precios de los bienes y servicios producida por falta de demanda, pero es temida por los empresarios, porque puede desencadenar un círculo vicioso, en el cual los comerciantes vendan sus productos a más bajo costo para cubrir al menos sus costos fijos.

Con los valores bajando de forma generalizada, la demanda se disminuye más, porque los consumidores entienden que no vale la pena comprar si mañana todo será todavía más barato. Según Aráuz, en Nicaragua la inflación para 2009 se espera moderada, pero no tanto en los alimentos, porque los costos tienden a mantenerse altos en muchos de ellos.

El economista afirmó que la preocupa que algunos productos que deberían haber bajado, están siendo manejados por importadores de manera no muy adecuada, tal es el caso de la harina, que de 1 mil 200 córdobas el quintal, pasó a costar 720 córdobas, mientras el pan se mantiene al mismo precio.

Señaló, además, que las expectativas del precio del petróleo para 2009 es que se mantendrá entre 50 y 70 dólares, pero es difícil que los precios de los productos mejoren, porque el país pierde competitividad, no hay inversiones, lo que significa que eso y la ineficiencia se traducen en mayores costos de operación para el sector productivo.