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En una reunión ocurrida en Managua, los líderes sindicalistas de la Asociación de Trabajadores del Campo (ATC) y una delegación de sindicalistas suizos de "Unia" decidieron reforzar su cooperación. Según el presidente de la ATC, Edgardo García, los movimientos obreros tienen que colaborar al nivel internacional en su lucha por un comercio mundial más justo. Ambas organizaciones quieren evitar que los productos de exportación de Nicaragua se vendan a precios cada vez más bajos.

Para el movimiento obrero de Nicaragua, la seguridad y la industria alimenticias son temas prioritarios. “Las preguntas centrales son: ¿cómo producimos alimentos y cómo podemos acabar con el hambre?", aseveró García en la reunión.

García mencionó también el poder de empresas multinacionales como Nestlé, Walmart o Parmalat. "En las últimas décadas creció la influencia de estas empresas. Nestlé domina una gran parte de la industria alimenticia, como por ejemplo los productos lácteos o el comercio del café", afirmó García.

Explicó que el hecho de que una gran mayoría de trabajadores nicaragüenses trabajan por su cuenta propia fortalece a las transnacionales porque tienen muchos obreros dispuestos a trabajar por un salario mínimo. “Y eso debilita otra vez los sindicatos“, argumentó García y "además, sabemos que estas empresas tienen sus deficiencias".

Asimismo, se refirió a las enfermedades laborales de los obreros en las cañas de azúcar o en las fábricas de tabaco, causadas por el contacto con pesticidas. Otra preocupación de la ATC son los derechos de las mujeres y la igualdad de derechos. Según la ATC, muchas empresas no reconocen las necesidades particulares de mujeres y el acoso sexual que es un problema común. "A pesar de estos desafíos, se lograron establecer nuevas leyes que favorecen a los obreros y convenios internacionales en los últimos años", concluyó García.

Diálogo con empresas

El representante del grupo suizo, Roland Sidler, vio muchas paralelas en el trabajo sindical en los dos países. “En Suiza también luchamos por la igualdad de género en el trabajo. Las mujeres muchas veces ganan un salario más bajo que los hombres, aunque hacen exactamente el mismo trabajo.” Además, el sindicato "Unia" busca el diálogo con las empresas transnacionales, porque muchos de ellos tienen su sede en Suiza. “Tenemos que pelear por mejores condiciones de trabajo y la responsabilidad social en empresas industriales”, comentó Sidler. Los sindicalistas presentes terminaron en el acuerdo de intensificar sus relaciones y hacer esfuerzos para un comercio justo.