Jorge Eduardo Arellano
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General Motors prometió ayer pagar en 2012 los 12 mil millones de dólares en préstamos que pide al gobierno, al instar a los legisladores a ayudarla a superar la difícil coyuntura económica.

Pero el alicaído fabricante advirtió que necesitará otros 6 mil millones de dólares en ayuda gubernamental si continúan “las severas condiciones del ramo”.

Según la empresa, los 12 mil millones de dólares son apenas para evitar un llamado a acreedores en 2009.

La vocera de la Cámara de Representantes estadounidense, Nancy Pelosi, estimó ayer que una quiebra de los fabricantes de automotores “no es una opción”, señalando que una línea de crédito a corto plazo sería “un modo apropiado de proceder”.

General Motors inició también un estudio sobre el futuro de sus marcas Saab y Saturn, se informa en el plan de reestructuración entregado al Congreso.

Préstamo adicional
El principal fabricante automovilístico estadounidense pidió también la concesión de una línea de crédito de 6 mil millones de dólares adicionales, “para contar con liquidez en el caso de que se mantenga el retroceso del mercado estadounidense”.

El grupo formuló esta hipótesis el mismo día en que el sector publicó las cifras de ventas mensuales de noviembre en Estados Unidos, marcando décimo tercer mes consecutivo de retroceso, que representa alrededor de un 35% para el conjunto del mercado.

Otros fabricantes, como Ford, compartieron este pesimismo para los próximos meses ante la crisis que sacude el país, previendo que la degradación del mercado prosiga durante el primer trimestre del año próximo.

GM, que ha sido criticada por el número excesivo de sus marcas, anunció que había iniciado una reflexión sobre el futuro de sus marcas Saab y Saturn.

El fabricante estadounidense prevé suprimir hasta 31 mil 500 empleos en América del Norte hasta 2012, según el plan de reestructuración que presentó el martes ante el Congreso.

GM anunció asimismo que proyecta reducir su planilla salarial de los actuales 96 mil 537 trabajadores, a entre 65 mil y 75 mil trabajadores hacia 2012.

El número total de plantas en Estados Unidos será recortado a 38 en 2012, de las actuales 47.

Nancy Pelosi mostró un decidido apoyo a algún tipo de ayuda a General Motors: “Yo creo que una intervención (en favor de la Ford, General Motors y Chrysler) va a tener lugar, sea por parte del gobierno o por vía legislativa”, declaró en una conferencia de prensa.

“Creo que es claro que un llamado a acreedores no es una opción: lo que este método permite en un año, nosotros podemos lograrlo en algunas semanas, y por eso la forma de proceder es una línea de crédito a corto plazo”, dijo.

Poco después de GM, Chrysler aseguró a los legisladores que necesita un préstamo de 7 mil millones de dólares para sobrevivir a la tempestad mundial de crédito, a una demanda en baja por vehículos grandes y al retroceso económico generalizado.

Chrysler, el más pequeño de los Tres Grandes fabricantes de Detroit, hizo saber que tendrá en caja un estimado de 2 mil 500 millones de dólares el 31 de diciembre, tras una “significativa caída” del sector en la segunda mitad del año.