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Los precios del petróleo cayeron este martes en Londres y Nueva York, donde el barril terminó bajo los 47 dólares por primera vez desde mayo de 2005, en un mercado deprimido por la degradación de la economía mundial y su impacto cada vez más claro sobre la demanda de crudo.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del “light sweet crude” negociado en EU) para entrega en enero terminó a 46.96 dólares, en baja de 2.32 dólares en relación al cierre del lunes.

En relación al récord de 147.27 dólares alcanzado el 11 de julio, la caída supera ahora los 100 dólares. El barril tocó hacia el final de la sesión los 46.82 dólares, un nuevo piso desde mayo de 2005.

En Londres, el barril de Brent del mar del Norte con el mismo vencimiento descendió 2.53 dólares a 45.44 dólares. “Los mercados temen que la economía enfrente dificultades muy profundas y el petróleo sigue la tendencia”, explicó Adam Sieminski, del Deutsche Bank.

Los precios ya habían caído más de cinco dólares el lunes luego de la cumbre de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en El Cairo, que no logró acordar una reducción de la producción.

El cartel advirtió, sin embargo, que prepara una baja sustancial de sus cuotas para la próxima reunión, el 17 de diciembre en Argelia, aunque tampoco logró conmover al mercado.

“El temor es que si la OPEP no actúa rápidamente y la economía continúa degradándose, nada impedirá que los precios continúen cayendo todos los días”, consideró Adam Sieminski.

Según Phil Flynn, de Alaron Trading, “con una economía mundial que se deteriora ante nuestros ojos, debemos preguntarnos si la OPEP tiene alguna influencia”. El anuncio oficial de que Estados Unidos está en recesión desde diciembre de 2007, apabullaron a un mercado ya angustiado por el deterioro de la economía mundial.

La demanda de productos petroleros registra un neto repliegue en el país desde hace varios meses, mientras que las reservas se mantienen en niveles elevados.

Además de la recesión en Estados Unidos, primer consumidor mundial de crudo, los indicadores muestran que la industria china registra una “dramática desaceleración”, mientras que en Europa las ventas de automóviles caen.