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  • AFP

El gobierno del presidente Barack Obama espera aumentar a US$1,000 millones el monto de ayuda que enviará a América Central el próximo año como parte de una campaña para impulsar las relaciones con sus vecinos del sur, reforzar la seguridad y detener la inmigración ilegal.

"El lunes, el presidente Obama le pedirá al Congreso US$1,000 millones para ayudar a los líderes de América Central a llevar adelante las difíciles reformas y las inversiones necesarias para hacer frente a los desafíos comunes en materia de seguridad, gobernanza y economía", expresó este jueves el vicepresidente JoeBiden.

"Las economías de El Salvador, Guatemala y Honduras permanecen empantanadas mientras que el resto de América se adelanta", escribió Biden en un artículo de opinión en The New York Times.

"La educación inadecuada, corrupción institucional, crimen rampante y falta de inversión están retrasando a estos países", agregó.

El enfrentamiento de estos desafíos, apuntó Biden, "requiere nada menos que cambios sistémicos, que Estados Unidos tiene interés directo en ayudar a impulsar".

Violencia y pobreza

Para el vicepresidente estadounidense, se trata de un camino de dos vías: los países centroamericanos pidieron a Estados Unidos ayuda para "cambiar el clima de violencia y pobreza endémica", y al mismo tiempo asumieron compromisos importantes con la mediación del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).

El pasado jueves, la Casa Blanca informó que el pedido de Obama al Congreso se concentra "en los recursos necesarios para ayudar a los líderes de Guatemala, El Salvador y Honduras a implementar reformas sistémicas para actuar sobre la falta de oportunidades económicas, la ausencia de instituciones fuertes, y los niveles de violencia extrema".

Aproximadamente unos 400 millones de dólares serán destinados a programas de integración aduanera para impulsar los intercambios comerciales, así como en infraestructura de transportes.