Benjamín Blanco
  •   Managua, Nicaragua  |
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Representantes de algunos sectores productivos del país coincidieron en la necesidad de que las empresas aseguradoras oferten seguros agropecuarios para proteger los cultivos o ganado, a fin de que sea una herramienta que ayude a minimizar los riesgos.

“Y hay riesgos de diferente índole en el sector agropecuario, principalmente en temas de clima, entonces cuando tenés una herramienta de este tipo (un seguro), que pagás por ella, pues de alguna manera minimizás el impacto de un problema de cambio climático”, indica Felipe Argüello, director ejecutivo de la Unión de Productores  Agropecuarios de Nicaragua, Upanic.

Por su parte Martín Rivas, responsable del puesto de bolsa de la Asociación de Productores Exportadores de Nicaragua, APEN, opina que quizás a causa de esos mismos efectos y estragos que el cambio climático ha causado en la agricultura y ganadería, es que las empresas aseguradoras e instituciones financieras han venido retirando del mercado en los últimos años este tipo de servicios, debido a los altos niveles de riesgo y falta de información técnica de referencia sobre análisis del clima.

“Hablar de seguros agropecuarios es un poco más complicado que de seguros de accidentes o de incendios, pues chocaste o no chocaste, y si hubo un incendio pues para cobrar el seguro te basta el dictamen de los bomberos, pero el productor tendría que llegar a decir a la aseguradora: perdí la cosecha porque no llovió, ¿y cómo lo demuestra?”, preguntó Rivas.

Agregó que en ese caso la aseguradora tendría que analizar los índices de precipitación, “pues alguien tendría que llevar estadísticas de esos datos para hacer efectivo el seguro, y es probable que a eso se deba la falta de oferta de esos servicios; o quizás alguien perdió la cosecha porque no aplicó adecuadamente las cartas tecnológicas que se demandan para determinado producto, es decir el manejo del cultivo”, refirió Rivas.

SIN CULTURA DE SEGUROS

El presidente de la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos, UNAG, Alvaro Fiallos, considera que en Nicaragua hay muy poca cultura de usar seguros.

“Entender cómo funciona el seguro agropecuario es difícil para mucha gente. Pero no hay ofertas en el mercado a pesar de que existe una necesidad. Quizás unos cuantos lo tengan actualmente, pero no un agricultor común y corriente. El tema está en que la industria de seguros esté dispuesta a meterse a este mercado”, aseguró Fiallos.

Usualmente en otros países un seguro agrícola se utiliza para proteger cosechas ante excesos del clima, ya sean sequías o inundaciones.

“Para ambos casos necesitás datos técnicos confiables que midan el clima, que ayuden a determinar si el seguro cubre o no, pero en Nicaragua no tenemos una base de datos completa porque por ejemplo le falta mucho al Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, para que nos sirva de referencia”, considera Fiallos.