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Los precios del petróleo continuaron bajando este miércoles en Nueva York, cayendo a su piso de febrero de 2005, en un mercado dominado por la degradación de la demanda y que ignoró el sorpresivo descenso de los stocks petroleros en Estados Unidos.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del “light sweet crude” negociado en EU) para entrega en enero terminó en 46.79 dólares, en baja de 17 centavos en relación al cierre del martes. En Londres, el barril de Brent del mar del Norte cerró en 45.44 dólares, al igual que la víspera.

En sesión cayó a 46.26 dólares en Nueva York y franqueó la barra de los 45 dólares en Londres, descendiendo hasta 44.87 dólares, niveles no registrados desde febrero de 2005. “Quién habría imaginado a comienzos de julio que los precios del petróleo perderían 100 dólares en Thanksgiving”, a fines de noviembre, se preguntó Mike Fitzpatrick, de MF Global.

En relación a sus records de julio (147.50 dólares en Londres y 147.27 dólares en Nueva York), el crudo perdió más de 100 dólares, cerca de 70% de su precio de entonces. “Esos stocks sorprendieron al mercado”, consideró Andy Lipow, de Lipow Oil Associates, en alusión al nivel de las reservas petroleras estadounidenses.

Prudencia en el Departamento de Energía
Pero según el analista, los operadores mantuvieron la prudencia ante las cifras del Departamento de Energía estadounidense, que se refieren a una semana marcada por el puente de Thanksgiving, que podrían distorsionar los datos.

“Pienso que los precios continuarán bajando porque hay mucho crudo y productos petroleros disponibles en el mercado”, estimó Andy Lipow.

Ello pese a la perspectiva de una reunión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en dos semanas en Argelia, durante la cual el cartel prometió anunciar una reducción sustancial de su producción. Según Lipow, “el cumplimiento de las nuevas cuotas de producción será bajo y la OPEP continuará haciendo trampa”.

El mercado continúa focalizado en el deterioro cada vez más visible de la economía mundial, con numerosos indicadores calamitosos que se suceden tanto en Europa como en Estados Unidos.

Como consecuencia, según analistas de Barclays Capital, “la demanda mundial (de petróleo) continuará declinando tanto en 2008 como en 2009”.