•   Nueva York, Estados Unidos  |
  •  |
  •  |
  • AFP

Los precios del petróleo terminaron en clara alza el viernes por sólidas cifras sobre el empleo en EEUU, de buen augurio para la demanda energética y señales de que la producción de crudo en el país baja.

El barril de "light sweet crude" (WTI) para entrega en marzo ganó 1,21 USD a 51,69 USD en el New York Mercantile Exchange (Nymex), con un avance de 7% en la semana, el mayor desde febrero de 2011.

Desde la apertura los precios del crudo se orientaron al alza, acelerando su avance durante la sesión.

"Las cifras sobre creación de empleos fueron consideradas positivas porque implican un cierto nivel de demanda" de energía en Estados Unidos, cuando los estadounidenses vuelven a sus puestos de trabajo, explicó Bob Yawger, de Mizuho Securities.

En enero la economía de EEUU creó 257,000 puestos de trabajo, muy por encima de los 235.000 esperados por los analistas. Las autoridades revisaron considerablemente al alza la creación de empleos de los últimos dos meses, que se estabilizó en 329.000 para diciembre y 423.000 para noviembre.

Del lado de la oferta también, las noticias fueron positivas para los precios.

El número de yacimientos en actividad se redujo en 83 unidades durante la semana finalizada el viernes, que se suman a retroceso de casi 200 plataformas en enero, según datos del especialista en prospección estadounidense Baker Hughes publicados el viernes.

"Esto sostuvo los precios", comentó Andy Lipow, de Lipow Oil Associates, quien señaló que el rebote registrado esta semana fue "interpretado por algunos como una señal de que los precios del crudo encontraron un piso".

Por su parte, el analista Tim Evans, de Citi Futures advirtió que "el riesgo de que los precios se hundan nuevamente es real". En efecto "parte del mercado podría decepcionarse por la lentitud de la producción estadounidense para reducir su ritmo, cuando los stocks continúan acumulándose".

El boom de la producción estadounidense es considerado como uno de los factores principales de la caída de los precios del crudo, que llegó a perder cerca de 60% desde mediados de junio pasado.