•   Managua, Nicaragua  |
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El brote de roya que afectó fuertemente la caficultura en Nicaragua y el resto de la región centroamericana en el 2012 y 2013, ha provocado una severa reducción en los rendimientos de este cultivo.

Se estima oficialmente que antes de la propagación de la roya, el rendimiento promedio del café era de 12 quintales por manzana, pero según Julio Centeno, director del proyecto “Cosechemos más café”, hoy día, los rendimientos han descendido hasta ocho quintales por manzana entre algunos productores.

En el caso de Nicaragua, la plaga afectó a un 37% las áreas sembradas con café; mientras que en El Salvador a más del 70%.

En su primera fase del proyecto serán beneficiados unos 6,000 pequeños y medianos productores de Nicaragua y El Salvador, de los cuales 4,000 serán nicaragüenses, con un área no mayor de 10 manzanas de café.

Unos 2,000 productores de café de Estelí, Madriz, Nueva Segovia y Jinotega comenzaron recientemente un proceso de entrenamiento que les servirá para mejorar la productividad de sus cafetales y aumentar sus ingresos.

Las capacitaciones son conocidas como “El productor exitoso” y “La planificación de fincas”, y abarcan toda la “fenología del cultivo”, explicó Julio Centeno, director de ese proyecto que coordina la organización Technoserve, con financiamiento de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional, Usaid; de la empresa The J. M. Smucker Company y la Fundación Pimco.

MEJORES FINCAS
“El proyecto se propone dos resultados: mejorar la productividad de las fincas en un 25% y aumentar los ingresos de los caficultores. Nosotros sabemos que si mejoramos la productividad y los ingresos de estos productores, también vamos a mejorar su bienestar y el de sus familias”, afirmó Centeno.

“Podemos decir que (estos productores) vienen de una crisis... Teníamos cafetales viejos, con mal manejo de plantaciones y de pronto vino la roya que hizo entrar en la crisis. Pero de ahí surgió una oportunidad, que es renovar el parque cafetalero, de edad muy avanzada; hacer mejor las cosas de cómo las veníamos haciendo y buscar una caficultura y productores más adaptados al cambio climático”, expresó Centeno.

Por lo tanto, el proyecto procura incrementar en por lo menos un 25% la producción del grano de oro, para producir unos tres quintales más por manzana de área sembrada con café.

¿Cómo lo lograrán? Uno de los retos que hay que tomar es el cambio en la cultura del cultivo de café. Eso implica, según Centeno, pasar de manejar entre 2,500 plantas de café por manzana a 4,000 o 4,500 plantas.

El proyecto también contempla la articulación de los productores con otros actores como el sector público, sector financiero y comercializador, de modo que no solo tenga entrenamiento para producir más, sino también acceso a financiamiento, a insumos apropiados y una mejor comercialización de sus productos, concluyó Centeno.

El café generó ingresos por el orden de US$394 millones y se ubicó el año pasado en el segundo lugar de los principales productos de exportación de Nicaragua. De ahí la importancia que tiene este rubro para la economía del país.