Manuel Bejarano
  •   Managua, Nicaragua  |
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La caída del precio internacional del café, que se ubicó ayer en US$139.75 por quintal en la Bolsa de Nueva York, empieza a preocupar a algunos caficultores nicaragüenses.

Desde el pasado 13 de febrero, cuando el café tenía un valor de US$164.55 por quintal, el grano de oro ha experimentado un descenso de más de 15% respecto al precio de ayer.

Gladys Bolt, una mediana productora de café en Matagalpa, afirmó que preocupa la caída del precio porque “los pequeños productores muchas veces no pueden colocar su café cuando el precio está en mejor posición”.

“Sí afecta (la caída del precio), porque hay gente que todavía tiene que vender y ya no recibe lo mismo (precio)”, afirmó la productora. Asimismo, Bolt dijo que es cierto que algunas zonas del país ya sacaron toda la cosecha y, por lo tanto, vendieron la mayor parte de su café cuando el precio superaba los US$160.

No obstante, hay pequeños caficultores en Jinotega que todavía siguen cortando y tendrán que vender más barato el grano, aseguró Bolt.

COSTOS DE PRODUCCIÓN

Mientras tanto, Julio Solórzano, caficultor de Matagalpa, explicó que en este momento el precio está por debajo de los costos de producción y de transacción del grano, lo que a la postre tendría efectos negativos en las inversiones de la caficultura nicaragüense.

“En resumen, el efecto de esos niveles de precios que están por debajo de los costos de producción, tendrán un efecto en el manejo de las plantaciones de café y un impacto negativo a mediano plazo en la caficultura”, afirmó Solórzano.

Igualmente, el caficultor manifestó que los costos de producción de una plantación con un manejo adecuado, más los costos de transacción, pueden andar por el orden de los US$150 por quintal.

Solo los costos de transacción (transporte, beneficio seco, exportación, transporte a puerto y los impuestos) oscilan entre US$25 y US$30, aseguraron ambos productores.

Por su parte, el productor Henry Hüeck dijo que hay que ser optimistas y pensar que el precio volverá a subir.

Hüeck explicó que la caída del precio se debe a los movimientos del mercado mundial y que no hay motivo de preocupación.

Por otro lado, dijo que los grandes caficultores deben usar los mecanismos de mercados de futuro para vender el café cuando hay un buen precio.

“Yo sé que son movimientos que se tienen que dar. El café tiene que bajar un poco para volver a subir. Me preocupara si no hubiera vendido nada y me hubiera quedado esperando que el café llegara a US$300. Estamos en un momento en que la mayoría de cafetaleros de Nicaragua ya había vendido”, sostuvo Hüeck.

El café fue el segundo rubro de exportación de Nicaragua en el 2014, con ganancias por el orden de los US$395 millones.