Manuel Bejarano
  • Managua, Nicaragua |
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Más del 80% de las empresas que surgen en el mundo son de origen familiar, afirmaron ayer conocedores del tema.

En Nicaragua no se conoce exactamente cuántas de las empresas de origen familiar existen, pero se cree que la situación es similar en todo el mundo.
Estas empresas, como todo negocio, enfrentan múltiples desafíos para desarrollarse y prevalecer en el tiempo.

“Las empresas familiares en el mundo son muy fuertes y muchas de ellas ya están en segunda y tercera generación. Son el 80% del mercado del sector privado y se caracterizan por ser muy dinámicas y emprendedoras”, afirmó Carolina López, presidenta de Innova-Qualita Services, una empresa que en conjunto con el Programa de Dirección de Empresas Familiares, de la Universidad Nacional de Ingeniería, UNI-Prodef, traerán al país los programas “Nuevos Desafíos de la Empresa Familiar” y “Negocios Internacionales”, que imparte la Universidad de Notre Dame, de Estados Unidos.

Desafíos
López manifestó que las empresas que participen accederán a un componente de consultoría, para abordar un desafío real o problema concreto que estén atravesando en su empresa.

Además destacó que los participantes tendrán acceso a profesionales de la Universidad de Notre Dame, “para que los asesore a superar ese desafío y poder llevar la empresa a otro nivel”.

Un ejemplo de desafíos de una empresa familiar es la sucesión de una generación a otra: “Antes tenía una dirección centralizada, donde mandaba el fundador, el gerente, pero hoy se está retirando, por lo que hay que pensar quién asumirá el liderazgo (de la empresa) y qué pasará con otras personas de la familia que están dentro de la empresa”, explicó López.

“Otro ejemplo que puede suceder es que la empresa ya se desarrolló, ya tiene una posición fuerte en el mercado y necesita encontrar nuevos socios, ¿cómo hacer eso?”, ejemplificó la experta en el tema.

Leonardo Centeno, director del programa UNI-Prodef, mencionó que aunque las empresas sean chiquitas o grandes, la mayoría siempre tienen una familia detrás con los mismos retos: la sucesión, la sobrevivencia en el tiempo, la formación de los sucesores, el desarrollo de nuevos productos, entre otros.

“(Por eso) lo primero que debe haber en una empresa es la definición clara de los roles (…) Luego viene un acuerdo entre fundadores y sucesores, que es lo que nosotros llamamos protocolo familiar, para definir los retos actuales y futuros que tienen en la empresa. Sabemos que nos tenemos que morir, nos tenemos que casar, nos podemos divorciar y volver a casar; entrarán nuevos miembros de la familia en la empresa. Todos esos son retos que toda empresa familiar tiene que anticipar de forma que la empresa pueda continuar”, analizó Centeno.

Quizás lo más importante de ese protocolo sea la disciplina y cumplimiento de los acuerdos, concluyó el experto.