• |
  • |
  • END

Jan W. Tuinstra, experto en administración de empresas agrícolas en los trópicos, de origen holandés, expuso ayer sobre nuevas tecnologías en la agricultura.
“Yo creo que si Nicaragua quiere dedicarse en primer lugar a producir suficiente alimento para la población y para exportar, entonces debería aprovechar esas tecnologías”, recomendó el especialista.

Usted ha hablado hoy de nuevas tecnologías para el sector agrícola. Específicamente para Nicaragua ¿cuáles son sus recomendaciones?
Mi recomendación en general sería que los empresarios y el sector público nicaragüense se abran a las tecnologías que existen en el mundo. Hay muchas tecnologías en diferentes países, que son muy comunes y de las cuales en Nicaragua no hay mucho conocimiento todavía. Una de las metas de mi seminario hoy (ayer) fue dar una pincelada de varias tecnologías que en nuestra opinión son aplicables a Nicaragua. Hay que tropicalizar esas tecnologías.

Ya se están usando en otros países tropicales y yo creo que si Nicaragua quiere dedicarse en primer lugar a producir suficientes alimentos para la población y para exportar, entonces debería aprovechar esas tecnologías. También por el hecho de que los mercados internacionales son más y más exigentes y entonces casi no se puede producir sin tecnologías.

¿Cuáles son?
Algunas tecnologías son producción en invernadero, que se tienen que adaptar a cada zona climática y a cada cultivo. Tiene muchas ventajas. Se puede reducir el uso de agua, el uso de agroquímicos y producir de una forma más responsable. Al manejarlo bien, la productividad en metros cuadrados por manzana es también mayor que en el ambiente natural.

No todos los cultivos se pueden meter en invernadero. Pero, como sistemas modernos hasta hay países donde la papaya se mete en invernadero, logrando una protección contra los extremos del clima, de los insectos y plagas. Hay muchas posibilidades que Nicaragua debería conocer.

Otra tecnología: para almacenamiento de cebolla y papa. En realidad, por las cuestiones del clima, los productores están produciendo cebolla en una cierta época, en dos o tres meses del año, pero la realidad es que los consumidores quieren cebolla durante todo el año.

En otros países es una práctica muy común almacenar las cebollas en una forma mecanizada, profesional y los productores pueden vender su cebolla en el mercado cuando el precio está bien, o sea cuando hay falta de cebolla en el mercado. En Nicaragua hasta donde sé no hay nadie que utilice una tecnología relativamente simple de almacenamiento de cebolla y es una forma de beneficiar al productor y al consumidor, previniendo importaciones de otro lado.

¿En qué medida se usan estas tecnologías en Nicaragua?
En el área de invernadero sí hay algunos intentos, pero muy primordiales todavía. En lo que es almacenamiento de cebolla y papa hasta donde sé no hay ninguna instalación profesional, digamos, en ese sentido en Nicaragua.

¿Cómo influyen las nuevas tecnologías agrícolas en los mercados?
Los mismos invernaderos dan mucha protección a los productos y en ese sentido es mejor la calidad. Todo es más controlable en producción en invernadero y aparte de eso quiero mencionar también el valor agregado, o sea muchas veces hay que pensar en la forma en que se presenta el producto y los sistemas de empaque.

Entonces, hasta los productos más comunes que consumimos todos los días, como la cebolla, la papa, los huevos, en este momento en los mercados de otros países se están presentando de una forma un poco diferenciada, y así se está estimulando el consumo de esos productos.

¿Va atrasada Nicaragua en este tipo de tecnologías?
Yo creo que sí, porque hay algunos países de Centroamérica que sí están adquiriendo ese tipo de tecnologías y Nicaragua no debería quedarse atrás.
(...) El país tiene mucho potencial en agricultura. Clima excelente en diferentes zonas climatológicas, muy buenos suelos también. Antes Nicaragua era una potencia agrícola importante y creo que se ha perdido una parte de eso en los últimos años. Excelente mano de obra. Entonces yo creo que hay mucho potencial en Nicaragua.

¿Cuáles cree que son los obstáculos que hay en este país para poner en práctica esas tecnologías?
En principio, las tecnologías requieren una inversión inicial algo fuerte. Pero en varios países hemos comprobado que las instalaciones para secar y almacenar cebolla o para almacenar papa se paga en dos o tres años. Entonces sí es una inversión fuerte, pero el mercado mismo paga esta inversión (…) Solo el hecho de que se pueda recuperar la inversión en tres años, a cualquier inversionista lo debería atraer.

¿Quién es?

Jan W. Tuinstra
Ingeniero agrícola Lang

Originario de Holanda, Jan W. Tuinstra es ingeniero agrícola, con especialización en Administración de Empresas Agrícolas en los Trópicos.
Además, representa a la organización DLV Plant, de origen holandés, con unos 200 consultores, con oficinas en varias partes del mundo, incluso Latinoamérica. Esa empresa tiene una alianza con la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), para difundir sus conocimientos sobre cultivos y nuevas tecnologías en Nicaragua.