•   Granada, Nicaragua  |
  •  |
  •  |

Aunque es conocida principalmente por su actividad turística, la ciudad de Granada es cuna también de pequeñas empresas familiares de la rama textil-vestuario, que diariamente luchan por abrirse campo en el mercado.  Y aunque el solo hecho de batallar por salir adelante es un esfuerzo admirable, hay que agregar que una gran cantidad de estas iniciativas son “empujadas” por mujeres.  

Sus talleres están acomodados en algún espacio de la casa, ahí están las máquinas, las telas y los hilos. Las hermanas Xiomara y Norma Urcuyo son dos de esas mujeres emprendedoras. Ellas son propietarias de Bordados Las Elenas, un pequeño taller de ropa para tiernos, fundado hace 50 años por su abuela paterna, Elena Obando.  

“Fue idea de mi abuelita, ella lo mantuvo funcionando durante muchos años, cuando  estaba enferma le dijo a mi mamá  que no dejara morir el negocio y entonces al morir  ella, mi mamá se hizo cargo”, explica Xiomara.  Con  el  apoyo de la familia el proyecto fue avanzando, pero hace tres años la mamá murió y ahora son ellas quienes están al frente.   

Variedad
En esta vivienda, ubicada en la calle El Tamarindo, confeccionan variados estilos y colores de vestidos para recién nacidos, sábanas, toallas, fajeros y pañaleras, entre otras cosas.  Los productos se mueven a nivel local, aunque reconocen que las mejores ventas están en  Managua, Estelí, León y Chinandega, hacia donde se movilizan semanal y mensualmente.

Las piezas son trabajadas en dacron y los precios son accesibles para los nicaragüenses. “También hacemos los famosos faldellín para bautizo de niños, esto sí es un poco más caro”.

Bordados Elenas no ha estado exento de las crisis económicas, sin embargo ha perdurado estas décadas con recursos propios. La compra de la materia se hace de las mismas ganancias que son administradas responsablemente. En la actualidad es fuente de empleo para otras 7 mujeres que diariamente trabajan desde sus casas.

Guayaberas Nora
Doña Nora Quintana Luna es otra luchadora. Nació en Managua, pero el terremoto de 1972 la llevó a Granada, donde se estableció y abrió una tienda de guayaberas.

“En Managua tenía una boutique. Cuando llegué aquí tenía que hacer algo.  Abrí una tienda de ropa para tiernos, pero al ver que eso no prometía  seguí con ropa para damas, luego vi que había problema con la ropa para damas porque tenía que estar cambiando modas... En esos días vinieron a encargarme unas guayaberas, al cliente le encantó cómo quedaron y en ese momento se me vino la idea de dedicarme a una línea de guayaberas”.

Las piezas empezaron a ganar fama entre los granadinos, las cosas fueron mejorando al punto que en 1975 un importante almacén, con presencia en varios países de Centroamérica, propuso a doña Nora introducirlas en el mercado regional. “Esas tiendas vendían caro y como la etiqueta decía que eran hechas en Granada, Nicaragua, entonces mucha gente se venía a buscarla directamente aquí, salía más favorable”.              

Aunque reconoce que la cuna de esta pieza es Masaya, la propietaria dice que sus guayaberas se distinguen por la calidad de la tela y el diseño que les imprime. “Mi trabajo es bordado-calado, ahora mucha gente lo ha copiado, aunque nunca será igual.  Es un producto nítido”, aseguró.  

Varios años después las Guayaberas Nora dejaron de comercializarse por medio del almacén y ahora solo se ofertan en su casa localizada en la calle El Hormiguero, en  La Gran Sultana. Aquí el cliente dice si la quiere de lino o dacron, manga larga o corta, si la prefiere con bordados o solo jaretas, los costos varían de acuerdo con las especificaciones. 

Últimos Comentarios
blog comments powered by Disqus