Róger Olivas
  •   Chinandega, Nicaragua  |
  •  |
  •  |

Las tolvaneras registradas en el departamento de Chinandega afectarán severamente la próxima siembra de maní, prevista a iniciar en junio próximo, expresó a El Nuevo Diario el productor de ese rubro, Enrique Padilla Santos.

“Los vientos --que son ese fenómeno llamado erosión eólica-- están dañando los suelos, se están llevando la tierra más liviana y están deteriorando los campos”, indicó Padilla, quien tradicionalmente siembra 200 manzanas de maní en el Occidente del país.

Por su parte, el productor Alcides Velásquez coincidió con Padilla en el sentido que si las tolvaneras continúan solo quedará arena en las hectáreas de siembra y eso acarreará una grave problemática, porque sumado a la falta de lluvia, que pudiera traer nuevamente el fenómeno de El Niño, se reducirán considerablemente los rendimientos de producción de maní, lo cual impactaría en las exportaciones de este rubro.

INVIERNO INCIERTO
“Antes que entren las lluvias siempre hay polvaredas, perjudica notablemente las áreas de siembra del maní, y en menor medida las de caña, pues los vientos la pueden doblar”, expresó Velásquez, quien cultiva 500 manzanas de maní y 300 de caña de azúcar en los departamentos de León y Chinandega.

Para Miguel Tenorio, los vientos este año han sido más fuertes, por lo que la repercusión a la hora de la siembra del maní traerá efectos negativos, sobre todo si no llueve como ocurrió el año pasado en que se redujo considerablemente la cosecha de esta leguminosa.

Tenorio dijo que solicitarán una reunión de emergencia, en la Asociación de Maniceros de Chinandega, para abordar el tema, aunque especialistas creen que lo recomendable es sembrar más cortinas rompevientos para proteger las plantaciones de maní.