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La caída que están experimentando los precios de los productos primarios exportados por las naciones de América Latina, provocará una reducción de los ingresos fiscales de los países especializados en estos recursos durante 2009, equivalente a un rango de 2.4 y 3.2 puntos del Producto Interno Bruto ( PIB), de estas naciones, sostiene la Comisión Económica para América Latina (Cepal).

Esta situación condiciona la capacidad de algunos países de implementar políticas contracíclicas para contrarrestar el impacto de la crisis sin descuidar, al mismo tiempo, los programas sociales que atienden a los sectores más vulnerables, destaca el balance preliminar de las economías de América Latina y el Caribe 2008 elaborado por la Cepal.

De acuerdo con la Cepal, para el promedio, en 2008 el superávit primario cayó de 2.4 a 1.6% del PIB, y para el próximo año se proyecta que se sitúe entre 0.5 y 0.2% del producto.

Varios países cuentan con importantes ingresos fiscales provenientes de la explotación de productos básicos. Por ejemplo, en Venezuela, Ecuador, México y Bolivia, alrededor del 30% del total de los ingresos fiscales se originan en la producción de petróleo -en el caso de los tres primeros- y en la explotación de gas en el último.

Los ingresos fiscales provenientes de la explotación de recursos naturales son también significativos en Argentina, Chile, Colombia y Perú, donde su participación se ubica en torno al 18%, en promedio, dice la publicación del organismo que estudia a la región latinoamericana. En esta situación, los recursos fiscales se vuelven muy inestables frente a la significativa volatilidad en los precios del petróleo, del gas, del cobre y de los alimentos, la que ha adquirido características dramáticas en los últimos meses.

Precios volátiles
El análisis de la Cepal muestra que en los ocho países mencionados los ingresos provenientes de la explotación de estos recursos es bastante más volátil que los generados por otras fuentes. Los ingresos totales del grupo de países especializados en estos recursos caerían desde 24.7 % del producto en 2008 hasta un intervalo de 21.4 y 22.3 % del PIB para el siguiente año.

Se espera que las caídas alcancen entre 4 y 6 puntos del producto en Bolivia, Ecuador y Venezuela. En el caso de México, el impacto de la reducción en el precio del petróleo sería un poco menor, situándose la pérdida de ingresos fiscales entre 3 y 4 % del PIB.

La situación de las cuentas fiscales en los países productores de bienes primarios será más preocupante. El balance primario promedio pasaría de un superávit de 2.9 puntos del PIB en 2008 a 0.6 puntos el próximo año. Si la caída en los precios básicos fuera un 20 % adicional, se registraría un déficit primario del orden de dos décimas del producto.

Para contrarrestar esta inestabilidad en la recaudación de recursos y sus consecuencias en el gasto público, la Cepal propone basar la sostenibilidad de las cuentas fiscales en fuentes de ingresos menos vulnerables a los ciclos económicos y lograr una política fiscal contracíclica.

El informe cepaliano recomienda fortalecer los sistemas tributarios, haciendo esfuerzos tanto de política como de administración de los impuestos. Además, para garantizar la sostenibilidad de los ingresos fiscales es necesario compatibilizar las crecientes demandas de bienes y servicios públicos y los aportes o sacrificios de ingreso que deben hacer los distintos grupos en un acuerdo social, dice la Cepal.