Manuel Bejarano
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Contrario al 2014, que las primeras gotas de agua del invierno comenzaron a caer hasta en agosto y septiembre, como producto de la sequía, las primeras lluvias del 2015 se podrían ver del 20 de mayo en adelante.

Esto, según Michael Healy, presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), es parte de los pronósticos que les brindó ayer el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter).

Los funcionarios de la entidad no brindaron declaraciones a los medios de comunicación, pero Healy sí, quien afirmó que este año hay mejores expectativas para la producción.

“Otra cosa que nos dijo, de acuerdo con los parámetros que están viendo ellos (funcionarios del Ineter) del clima ahorita, es que el invierno pudiera estar entrando después del 20 de mayo, que eso lo vemos positivo también, porque el año pasado comenzó prácticamente en agosto”, sostuvo Healy.

Mejor

Healy, aunque aclaró que todavía es temprano para hacer pronósticos, sostuvo que los estudios del Ineter reflejan que el 2015 “va a estar mejor que el año pasado”. En el 2014 la sequía se juntó con el verano y se extendió en los primeros cuatro meses del invierno.

En Nicaragua, los pronósticos del clima tienen mucha importancia debido a que el 96% del total de la tierra que se siembra es de secano, eso quiere decir que solo se cultiva en temporada lluviosa y que solo el 4% de los cultivos se lleva a cabo por medio de riego.

Si las primeras lluvias cayeran a finales de mayo sería positivo para los agricultores, porque el invierno les permitiría sembrar en los tres ciclos de producción: primera, postrera y apante, opinó Julio Monterrey, gerente de Emprendimiento y Desarrollo Empresarial de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico Agropecuario y Forestal de Nicaragua (Funica).

Sin embargo, recomendó pensar siempre en variedades de semillas de ciclos cortos, para no correr riesgos. Explicó que el mayor problema para los productores en la actualidad es la incertidumbre del clima.

“Hay que buscar variedades de ciclo corto, porque tenemos muchas variedades de ciclos largos y actualmente los inviernos son completamente impredecibles. Aunque se establezca a tiempo el invierno, a veces llueve mucho, se corta la lluvia, y entonces hay que buscar variedades que permitan producir rápido”, analizó Monterrey.