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Boaco está con una sequía única, no hay de donde tomar, si no recogemos el poquito de agua temprano, pasaríamos todo el día sin el vital líquido, se quejó don Peter Duarte, habitante del barrio Olama, ubicado en el centro de la ciudad de dos pisos.

“El problema es que llega muy poca agua, desde la seis de la mañana comienza a llegar, pero solo por una hora y no se llena ni un cuarto del tanque que se utiliza para lavar y limpiar la casa”, manifestó el poblador.

La mayoría de la probación compra agua de botellón para beber por el desabastecimiento en casi todos los barrios, debido a que el caudal del río Fonseca está disminuido y porque el agua de la llave está saliendo amarillenta, con mal sabor.

“Estamos tratando de economizar el agua, por eso nos bañamos con un baldecito, siempre para este tiempo de verano hay crisis por la falta de agua, pero ahora se está viendo más fuerte”, expresó el señor Duarte.

Fonseca seco
Por su parte, doña Isabel Lira, habitante del barrio periférico San Nicolás, señaló que el río Fonseca donde lava la ropa está bien seco.   “Eso se da cada verano, por eso el agua está llegando cada dos días a los barrios y otras veces no llega”, indicó.

Lira coincide con el señor Duarte, al afirmar que el agua está saliendo sucia, amarilla y con sabor a lodo. “Lo que pasa es que las hojas se pudren y el agua se pone sucia; esa agua no sirve para beber, pero los que somos de escasos recursos no podemos estar comprando agua de bidón”, lamentó la ama de casa.

Con el proyecto millonario de mejora y ampliación del sistema de agua potable ejecutado con apoyo de España en la cabecera departamental, Boaco, el cual comprendió la construcción de una presa en el río Fonseca, se paliaría la crisis en esta temporada de verano, sin embargo, los problemas de agua siempre persisten porque apenas entra el verano, se empieza a sentir los estragos de la sequía.

“Tenemos problemas y vamos a tener más problemas cuando se acreciente más el verano en el mes de abril, el año pasado impulsamos un proyecto de reforestación en el río Fonseca para preservar la fuente y garantizar el agua en el casco urbano; aunque los problemas actuales Enacal los debe resolver con un plan de emergencia mediante el uso de pipas para llevar el agua a los barrios, porque tenemos que cumplirle a los pobladores, como Gobierno responsable”, destacó la concejal Carmen Cerda.