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  • EFE

El premio nobel de economía Paul Krugman recomendó a México incrementar su gasto público ante los bajos precios del petróleo y tener paciencia para ver los resultados de las reformas estructurales, los cuales tardarán unos “diez años”.

“Cuando la economía está en problemas se supone que es el momento de gastar más. En el caso de México se hace lo contrario cuando los precios del petróleo están altos, se imponen medidas procíclicas”, dijo Krugman en una entrevista publicada ayer por el diario El Universal.

En este sentido, instó al país a tener “una estrategia de largo plazo” como la chilena, que aumenta sus reservas cuando el precio del cobre está alto para hacer frente a épocas peores.

El gobierno de México pronosticó recientemente un ajuste de gasto adicional para 2016 por 135,000 millones de pesos (US$8,905 millones), lo que supone una reducción anual de 4.3%.

En enero pasado, el Gobierno ya había anunciado un recorte preventivo al gasto de 2015 por 124,300 millones de pesos (US$8,199 millones), equivalente al 0.7% del producto interno bruto (PIB), empujado por la caída de los precios del crudo.

“Los precios del petróleo están bajos y eso provoca sufrimiento en la economía mexicana, pero las finanzas públicas no son frágiles actualmente, por lo que no se espera un desastre”, agregó.

El barril de la mezcla mexicana se cotizó en US$45.15 el 31 de marzo de 2015, mientras que un año antes el precio era de US$92.60, según datos de la Secretaría de Economía.

Paciencia
Acerca de las reformas estructurales aprobadas tras la firma del Pacto por México en diciembre de 2012, como la energética o la de telecomunicaciones, Krugman pidió paciencia para ver sus resultados.

“De las reformas no podemos esperar un milagro ni tampoco que nos den resultados en este momento. Esto tomará aproximadamente diez años”, señaló.

Según el economista estadounidense, dichas modificaciones lograrán “romper los monopolios” existentes en México que “inhibían la competencia”.

Aun así, consideró un “gran logro” cumplir con las expectativas del Fondo Monetario Internacional (FMI), que prevé pasar del 2.5% de crecimiento del PIB promedio al 3.5% de incremento anual.

“Subir ese promedio ha sido muy difícil de lograr. Se ha esperado por años ese milagro y nadie puede explicar por qué no ha ocurrido”, sentenció.

El Gobierno prevé un crecimiento del PIB para este año en un rango de 3.2% a 4.2%, y estimó un aumento de 3.3% a 4.3% para 2016.

En 2014 cerró con un alza de 2.1% del PIB, una cifra sustancialmente menor a la estimación inicial de 3.9 por ciento.

Ayudar a los pobres
Paul Krugman recordó que las reformas estructurales no son la receta para la desigualdad. “Si quieren ayudar a los pobres, lo que tienen que hacer es ayudar a los pobres directamente. No esperar a que la economía mágicamente se encargue de la pobreza”, subrayó.

En el contexto internacional, el profesor de la Universidad de Princeton mostró preocupación por Argentina, que debe “normalizar” su situación económica e investigar los fondos buitres, y Brasil, que definió “en turbulencia”.

Sin embargo, destacó especialmente los problemas de China por su ralentización económica. “Es una economía que tiene enormes montos de inversión, no muy buen nivel de consumo y podría mantener por un tiempo su crecimiento, pero va a caer rápidamente”, apuntó.