AFP
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La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) prevé que para 2010 habrá de "20 a 25 millones" de desempleados más en el mundo, de los cuales entre 8 y 10 millones provendrían de los 30 países que conforman la OCDE, sostiene su secretario general, Angel Gurría.

Precisa que el sector de la construcción es particularmente afectado porque su actividad "se detuvo de manera brutal", golpeando de lleno a países como España e Irlanda.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) había estimado a fines de octubre que la crisis financiera aumentará el número de desempleados en el mundo en 20 millones, y consideró que el desempleo puede alcanzar un récord histórico de 210 millones de personas a fines de 2009.

La zona OCDE "está en recesión en el cuarto trimestre" del año y lo seguirá estando "al menos por los dos primeros trimestres de 2009, y en muchos países en gran parte de 2009", añadió Gurría. "Esperamos una recuperación a fines de 2009, y un débil crecimiento durante 2010", precisó.

Fuerte recesión en 2009
En su informe sobre las perspectivas económicas mundiales publicado a fines de noviembre, la OCDE ya había indicado que la mayoría de sus países miembros estaría en recesión en 2009 y que para la mayor parte de ellos la recuperación no llegaría "antes del segundo semestre de 2010". El informe señalaba que esta recesión sería "sin duda la más severa desde el comienzo de los años '80" y estaría acompañada por un alza del desempleo.

Para intentar reactivar la economía, Gurría considera que aún existe "margen" en Europa para seguir bajando las tasas de interés, más aún cuando "la inflación va a disminuir constantemente a raíz de la muy débil demanda".

Según Gurría, la Unión Europea debe "ir más allá" de los planes de estímulo fiscal ya anunciados, que equivalen a un 1,4% del Producto Interno Bruto (PIB) del bloque, ya que "todos los demás países grandes irán más allá".

Estados Unidos prevé un plan de reactivación que equivale a un 5% de su PIB, "los chinos anunciaron un 15%" de su PIB para estimular el crecimiento en varios años y los japoneses "un programa de 2% a 3% del PIB", enumeró Gurría. La cuestión es saber si estos planes "ayudarán a compensar las pérdidas de empleos", acotó el número uno de la OCDE.