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América Latina y el Caribe tendrán un cuarto año de lento crecimiento, pronostica el más reciente informe semestral de la oficina del economista jefe del Banco Mundial (BM) para esta región.

El informe concluye que el fuerte crecimiento de la década del 2000 difícilmente volverá a repetirse en la región, a menos que se adopten enérgicas reformas a favor del crecimiento.

“Con China creciendo a un ritmo más moderado y los precios de las materias primas con tendencia a la baja, América Latina y el Caribe deberán adaptarse a una nueva normalidad”, revela el informe del BM.

Se prevé que el crecimiento promedio del PIB de la región, que se ha venido desacelerando constante y pronunciadamente desde 2011, apenas alcance el 0.8 por ciento este año, y podría permanecer en un nivel bajo a menos que se lleven a cabo ambiciosas reformas estructurales a favor del crecimiento, indica el documento.

“La evidencia apunta a que los golpes externos que emanan de la desaceleración china y los cambios en los términos de intercambio son permanentes”, dijo Augusto de la Torre, economista jefe del Banco Mundial para América Latina y el Caribe.

FRENO A LO SOCIAL
De la Torre agregó que a falta de reformas estructurales a favor del crecimiento, esta situación apunta a una desaceleración también permanente en el crecimiento económico de la región, con tasas que serían insuficientes para promover cualquier tipo de avance social significativo.

Más allá de los promedios, la región sigue mostrando una realidad ampliamente diversa. De la Torre indicó que los países exportadores de materias primas de América del Sur están creciendo a un ritmo mucho más bajo que los importadores de materias primas de América Central y el Caribe.

Se espera que este año la desaceleración afecte a otros países sudamericanos exportadores de materias primas, como Bolivia, Colombia y Ecuador, que habían crecido relativamente rápido hasta 2014.

Mientras tanto, los importadores de materias primas se benefician de los menores precios y en 2015 crecerán por encima del promedio regional, con tasas especialmente fuertes para Panamá, Nicaragua y la República Dominicana.

Entre los más afectados está Venezuela, cuya economía se contraerá nuevamente un 5 por ciento en 2015, augura el informe.
También se ubican en territorio negativo Brasil y Argentina, países con realidades muy diferentes, pero que en conjunto bajan el promedio regional debido a su gran tamaño.

México, que se beneficia de la recuperación de los EE.UU., también crecerá por encima del promedio regional este año.

El informe, publicado previo a las Reuniones de Primavera del Grupo Banco Mundial y el FMI, concluyó que América Latina y el Caribe se desaceleró más que todas las demás regiones emergentes.

Esto refleja la amplificación de los efectos de una disminución inusualmente fuerte de la inversión en los países exportadores de materias primas de la región.