•  |
  •  |

Las evasiones relativas y absolutas por parte de empleadores, son las que impiden el desarrollo del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, INSS, considera un especialista en materia de seguridad social y un sindicalista consultados por El Nuevo Diario.

Después que en los últimos dos años Nicaragua ha figurado en más de 500 publicaciones internacionales y tras sorprender a economistas por ser el país del istmo centroamericano que más creció en el 2014 -solo por debajo de Panamá- los entrevistados consideran que dicho crecimiento debería reflejarse con una institución de la seguridad social más robusta, sin embargo esto aún no sucede.

“El INSS cerró con un poco más de 700 mil afiliados el año pasado, pero a estas alturas ya el país debería andar por el millón de cotizantes, tomando en cuenta que el crecimiento de la Población Económicamente Activa, PEA, se ha mantenido en un sostenido 21%”, detalló Manuel Ruiz, especialista en seguridad social.

Según Ruiz, el problema radica en las evasiones por parte de empleadores, que si bien en los últimos diez años en Nicaragua se han duplicado al pasar de 14,000 en el año 2005, a unos 30,000 empleadores  en el 2014, el crecimiento de cotizantes al INSS no es proporcional a este aumento ni en una  cuarta parte, mucho menos en un tercio.

El presidente de la Cámara Nicaragüense de la Construcción,  Benjamín Lanzas, expresó que “hay 180 mil personas trabajando en la construcción y aproximadamente solo 20 mil están inscritos en la seguridad social, eso es perjudicial para todos, porque a la hora de pagar salario mínimo y beneficios de todas las prestaciones sociales,  los formales estamos en desventaja competitiva con los que no están formales y desgraciadamente competimos día  a día con esta informalidad”.

EMPLEADOS CÓMPLICES
“La PEA anda por los 3 millones 200 mil personas, de las cuales solo un 30% se considera formal, es decir que está dentro del sistema de la seguridad social. Pero dentro de ese 30% hay un 10% dentro de la evasión absoluta y relativa al INSS; por eso se habla de que la informalidad alcanza hasta el 80%, porque ese  10% representa unas 300 mil personas que al sumarlas a las cifras oficiales, ahí está el millón de cotizantes que debería tener actualmente el INSS”, explicó Ruiz.

Ruiz comentó que en el 2013 un estudio descubrió que unos 150 mil trabajadores se vieron afectados por la evasión relativa, que consiste en que el empleador no reporta al INSS las cotizaciones correspondientes al salario real del asegurado.

“Si el asegurado gana C$10,000, el empleador solo entera al INSS la cotización correspondiente a un salario de C$5,000, es decir que el salario restante es completado por otras vías, y el trabajador acepta el acuerdo porque su empleador lo convence de que su salario saldrá mejor. Y esta práctica es probable que siguió en el 2014 y sigue ocurriendo este año”, consideró Ruiz.

AUMENTO INSUFICIENTE
Después de Managua,  los departamentos de Chinandega y Matagalpa registraron al cierre del 2014 un mayor porcentaje de crecimiento de afiliados al INSS con respecto al año anterior, lo que según el sindicalista Luis Barbosa es aceptable, pero podría ser mejor.

“Cualquier incremento en la afiliación al INSS es muy importante y nada despreciable, pero creo que los esfuerzos de la empresa privada aún están por debajo de lo esperado, pues cualquier cosa que intente evadir la responsabilidad social empresarial de las empresas, atenta contra el INSS”, expresó Luis Barbosa, secretario de la Confederación Sindical de Trabajadores, José Benito Escobar.

Barboza agregó que en los próximos días esta organización sindical presentará un estudio con datos objetivos de cuanto deja de percibir el INSS en el área de la construcción y en la Dirección General de Ingresos, DGI, a causa de la práctica de subcontratación de obreros o tercerización de servicios.

EVIDENCIA MORTAL
El especialista en seguridad social considera que el reciente caso de dos obreros de la construcción que murieron soterrados durante la construcción de un muro perimetral al suroeste de Managua, refleja a la perfección esta problemática.

“Ninguno de los trabajadores que participaban en esa construcción estaba asegurado, incluyendo a los que murieron soterrados, eso te da una idea de la magnitud de la evasión absoluta que existe en el país, partiendo desde la propia ciudad capital”, aseveró Ruiz.

70 POR CIENTO de la población económicamente activa está en la informalidad y solo un 30% está asegurada.

300 MIL PERSONAS se estima que son víctimas de empleadores que evaden sus compromisos con el INSS.

Ver infografía