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Una revolución energética, basada en la regulación del mercado y la potenciación de las renovables, será clave para hacer crecer Latinoamérica en las próximas décadas, manifestaron ayer líderes del sector en el Foro Económico Mundial sobre América Latina.
El presidente y director ejecutivo de la eléctrica española Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán, señaló los avances del país anfitrión con la reforma energética, al contar con “seguridad legal” y “respeto de términos” en la sesión titulada “Perspectivas regionales en materia energética”.

“Si vamos a tardar 40 a 60 años para recuperar la inversión inicial, esta seguridad legal es de gran importancia”, resaltó el empresario, cuya compañía tiene una importante presencia en México.

México se embarcó a finales de 2012 en un proceso de reformas estructurales como la energética, que abrió el sector a la iniciativa privada tras casi ocho décadas de monopolio estatal.

El representante de Iberdrola explicó que la compañía prevé duplicar en los próximos años sus inversiones en México, que desde su llegada al país en 1999 han sido de entre los US$4,000 y US$5,000 millones.

El director de la empresa Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya, destacó que el país busca “aumentar la producción”, aunque reconoció los retos para la compañía estatal al tener que establecer alianzas con firmas privadas.

Más allá de la política

Pemex, que este año afronta un recorte de US$4,046 millones  en el presupuesto, busca “mitigar riesgos” con “socios mundiales”, para “no rebasar los presupuestos establecidos para construcción” de infraestructura, comentó.

“Solo trabajaremos en proyectos donde generamos valor y en proyectos de importancia estratégica”, zanjó.

Según el presidente ejecutivo de la firma ingeniera Amec Foster Wheeler, Samir Brikho, reformas energéticas como la mexicana o la colombiana deben gozar de un “marco regulatorio muy fuerte” que “exista más allá del mandato político”.

El precio del petróleo
Brikho consideró que el valor del petróleo, que se ha desplomado cerca del 50% desde 2014, va a subir a mediano plazo, aunque de forma muy gradual.

Asimismo, identificó el cambio de paradigma existente en el mundo con la extracción de gas y petróleo de esquisto, que permitió a Estados Unidos garantizar prácticamente su independencia energética.

A pesar del bajo precio de este combustible fósil, la región (y el mundo) no deben perder de foco el uso de energías renovables, coincidieron los especialistas.

Reducir contaminación
Por ello, Iberdrola convocó recientemente a 40 líderes de negocio para reducir sus emisiones de gases al 30%, una cifra que ampliarían al 50% para 2030, dijo Sánchez Galán.

El ministro de Minas y Energía de Colombia, Tomás González, recordó que las energías, para ser exitosas, deben competir “a base de méritos y sin subsidios”.

Para 2030, Brikho estimó que el carbón seguirá siendo el energético más utilizado, representando el 25%, mientras que el petróleo se mantendrá en el 20% y el gas aumentará, especialmente por el uso del licuado para el transporte.

Sin embargo, resaltó el potencial de las energías renovables, que pasarán del 2% al 8%.

Por último, seguirá habiendo alrededor de 400 centrales nucleares en el mundo, pues mientras algunos países cerrarán sus instalaciones otras como China o Rusia seguirán con construcciones.

Lozoya recordó que los hidrocarburos pueden “ser mucho más limpios” e instó a la utilización de gas natural en lugar de combustóleo.