Melvin Escobar
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Las concentraciones empresariales son un recurso que los empresarios utilizan  con la finalidad de aglutinar poder y en consecuencia alcanzar una posición que les permita de forma unilateral disponer las condiciones del mercado y de esa forma afectar a los consumidores por medio de precios elevados y baja calidad de productos o servicios, no obstante, no puede hablarse de las concentraciones únicamente en sentido peyorativo,  en vista que pueden ofrecer beneficios a la población, y ser muy útiles para los pequeños empresarios, quienes en varias ocasiones se concentran para mantenerse con vida en el mercado.

Notificación y autorización

Tomando en cuenta que las concentraciones o fusiones  empresariales pueden resultar dañinas, las partes interesadas en hacerlo, si se dedican a la misma actividad, tienen que proceder a notificar al Instituto de Promoción de la Competencia (Procompetencia) con la finalidad que este analice el proyecto de concentración y determinar si la autoriza o no.
Un ejemplo conocido es la fusión que se dio entre Pipasa y Tip Top (mercado avícola), en este particular, a pesar que la empresa resultante de la fusión alcanzaba una cuota de mercado de más del 60%,  Procompetencia autorizó la operación ordenando una serie de medidas y condiciones que la empresa resultante debía cumplir y respetar.

Condiciones

Una de las condiciones que las empresas concentradas debían cumplir era el desembolso de cincuenta mil dólares anuales durante un período de tres años, cuyo objetivo principal era la capacitación y profesionalización de las asociaciones de consumidores en materias, tales como el consumo responsable, seguridad alimentaria y promoción de la competencia.

Asociaciones de consumidores

Se reconoce el rol fundamental que tienen las asociaciones de consumidores en defensa de los intereses de los consumidores, de hecho, a pesar de las condiciones planteadas por Procompetencia, una de las  asociaciones más conocidas en el país, Instituto Nacional para la Promoción y Defensa de los Derechos de los Consumidores (Indec), recurrió de apelación de la resolución dictada por Procompetencia en la que autorizaba la concentración, por considerar que la operación afectaba el mercado y por ende a los consumidores.  Procompetencia negó la apelación planteada fundamentando que no se había comprobado la afectación.

Concentraciones horizontales

Las concentraciones empresariales de tipo horizontal son aquellas que se desarrollan por empresas que se dedican a la misma actividad, puede ser por ejemplo al servicio de televisión por cable, la venta de electrodomésticos, de vehículos, servicios financieros y cualquier otra. El punto fundamental en este tipo de concentraciones es analizar si después de la operación el agente económico resultante quedará en tal posición de dominio que le pudiera permitir abusar de la misma, elevando precios, disminuyendo la calidad, desplazando otros competidores, y cualquier otra conducta tendiente en aumentar su poder, dejando sin opciones  los consumidores.

Concentraciones verticales

Las concentraciones verticales son aquellas que se ejecutan por empresas que participan en distintos escalones del proceso productivo. Si una farmacia se integra de forma vertical con un laboratorio podría vender a precios muy bajos, lo que a simple vista es una ventaja para el consumidor, sin embargo, esta farmacia podría llegar a tener semejante capacidad productiva que podría quebrar a otras farmacias y cambiar la estructura de ese mercado restringiendo así opciones de los consumidores en un mercado tan sensible como lo es el de medicamentos.