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Pequeños y medianos productores de arroz de diferentes regiones del país, reunidos recientemente en un foro, coincidieron en que la falta de tecnificación sigue siendo la mayor debilidad que les aqueja y les provoca deficiencias desde el corte, secado y empaque del grano, que redunda en detrimento de la calidad del arroz nacional.

“El arroz se quiebra mucho por ejemplo durante el secado, porque aquí la mayor parte de los trillos pequeños secan en los patios a punta de sol y eso quiebra el arroz, no usan secadoras que ayudan a regular mejor la humedad. Mucho del arroz sale bueno de los campos, pero lo echan a perder en los trillos”, considera Manuel Sibaja, gerente de la empresa Melonicsa, que opera en San Francisco Libre, noreste de Managua.

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El mayor problema lo enfrentarán los productores dentro de cuatro años, cuando los aranceles de protección para la importación de arroz sean reducidos y entonces al país podrá entrar cualquier cantidad de arroz, casi sin impuesto, y el consumidor dispondrá de precios más baratos que el del arroz nacional debido a que los agricultores en Estados Unidos --por ejemplo-- reciben subsidio de parte de su gobierno.

“Por lo tanto, los productores de arroz deben estar preparados para ser más eficientes en la producción, es decir producir más quintales por manzana al menor costo posible”, indicó Orontes Lacayo, vicegerente de la empresa Rappaccioli McGregor S.A., Ramac, que recientemente organizó el Foro del Arroz en el centro de convenciones del hotel Barceló Montelimar.

Realizar nivelaciones en los suelos para mejorar el corte del grano, usar semillas certificadas, sembrar en los momentos adecuados orientados por los técnicos, utilizar fertilizantes y nutrientes en las cantidades sugeridas por los especialistas, entre otras, fueron algunas de las recomendaciones que se expusieron a detalle en el foro.

“Muchas veces la semilla usada en el cultivo de arroz no es certificada, a veces el productor por ahorrarse 3 o 4 dólares por una semilla, que creen que es buena, pueden poner en peligro 1,500 dólares que cuesta producir una manzana”, señaló Lacayo.

EL RETO: SER COMPETITIVOS
En Nicaragua hay dos tipos de producción de arroz: la que usa sistema de riego y la de cultivo de secano, es decir, que depende enteramente de la lluvia.

La mayoría de productores pequeños y medianos cultivan desde 30, 50 y hasta 80 manzanas de arroz en las dos modalidades de producción, y solamente unas 4 empresas cultivan en el país arriba de las 3,000 manzanas con sistemas totalmente industrializados.

Enrique Rojas, gerente de calidad y semilla de Agrícola Miramonte, perteneciente al Grupo Agricorp, explicó que en el tema de variedades de arroz Nicaragua todavía está débil, aunque destacó que en la última década se registran muchos avances, donde el productor ha mejorado sustancialmente su rendimiento, pero aún no se alcanzan niveles óptimos. “Tenemos el reto que no somos competitivos contra países como Estados Unidos, Colombia o Brasil. Actualmente se impulsa una campaña para que el productor empiece e invertir en tecnología: nivelación, equipos de precisión, manejo de agua, mejora de la agronomía, todo en función del cambio climático, pues las mayores limitantes son clima y suelo”, manifestó Rojas.