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En enero de este año un ciudadano nicaragüense pagaba C$926.9 por comprar 10 galones de gasolina, ahora ese mismo consumidor tiene que desembolsar C$1,163.5 por la misma cantidad de combustible.

Y es que  el 5 de enero de este año un litro de gasolina súper costaba C$24.49 y el pasado 31 de mayo ese litro alcanzó los C$30.74, experimentando un alza del 25.5%. En enero, un barril de petróleo costaba US$49.62, mientras que el pasado 2 de mayo ya había alcanzado los US$60.99.

“El combustible es un producto horizontal, cuando sube de precio afecta la cadena productiva, lo que incide en la alza de los precios y también en actividades que pueden ser especulativas”, explicó Mario Flores, economista y expresidente del Banco Central de Nicaragua (BCN).

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En ese mismo período, el precio de un litro de gasolina regular también experimentó un alza del 21.9% y 7% el litro de diesel. “Estas alzas alteran la matriz de costo de la economía, el transporte de carga y de pasajeros aumentan sus costos y esto tarde o temprano tiene un efecto negativo en los precios de los alimentos”, destacó Flores.

Esa visión es compartida por el transportista caraceño Marlon Corrales, quien compra 10 galones de gasolina por día y para lo cual desembolsa C$236 más que en enero pasado.

“Nosotros tenemos uno de los combustibles más caros de la región y eso encarece la vida de todos los nicaragüenses. Los incrementos semanales, así traten de ser moderados, siempre siguen una tendencia alcista y eso genera un sobrecosto que hace que actividades como el transporte dejen de ser competitivas”.

COMPETITIVIDAD
A juicio del economista Mario Flores, el alza interna en los precios de los combustibles podría afectar las metas de crecimiento del país. “De alguna manera las rentabilidades del sector privado se ven afectadas, se incrementan los costos de producción y las rentabilidades de las empresas es menor y siempre hay un efecto en la economía cuando se afectan las rentabilidades de las pequeñas, medianas y grandes empresas, esto tiene un impacto directo en el PIB”, explicó el expresidente del BCN.

El Gobierno ha proyectado un crecimiento del 4.7% en la economía para este año, en parte debido a los bajos precios del petróleo y la demanda interna.

Uno de los efectos positivos de la reducción de los precios internacionales del petróleo es que el Gobierno autorizó una rebaja del 10% en la tarifa de la energía eléctrica, que entró en vigencia en abril pasado y que beneficia directamente a todos los consumidores nicaragüenses.