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Una nueva área comercial se va propagando poco a poco en el tramo de cuatro kilómetros de carretera que unen la rotonda de la ciudad de Rivas con el municipio de San Jorge.

En dicho tramo de carretera un grupo de pequeños empresarios y emprendedores se las han ingeniado para instaurar diversos tipos de negocios como carnicerías, farmacias, hostales, venta de repuestos de moto, floristerías, clínicas veterinarias, panaderías, restaurantes, ciber, ferreterías, puestos de venta de verduras y frutas, autolavados, entre otros.

Uno de los últimos emprendedores que se vio atraído por el auge comercial y el potencial turístico que se vive en esta zona fue Alba Luz Hernández Marín, y su esposo estadounidense Warren Josep Mercer.

Dicho matrimonio se trasladó desde Nueva Guinea para invertir en un restaurante al cual bautizaron como “El Pirata” y como parte de los planes de expansión está construir una segunda planta.

“Nosotros venimos de vacaciones a Rivas en el 2005 y nos percatamos que había oportunidad de abrir negocios y por eso regresamos a invertir US$200,000 en sociedad con mi hermano Jairo Marín, para abrir el restaurante en octubre del 2015 y en poco tiempo hemos tenido una buena aceptación y a la vez generamos 13 fuentes de empleo”, reveló Hernández.

El empresario Pedro Quintanilla aseguró que en 1987, cuando abrió a orillas de esta carretera un puesto de venta de materiales de construcción, “no existían negocios y fue a partir del 2005 que nuevos emprendimientos iniciaron a florecer a todo lo largo y ancho de esta carretera, que también se ha convertido en una de las más congestionadas por el tráfico vehicular de Rivas”, detalló.

Crecimiento

De acuerdo con Quintanilla, el lugar ha florecido como una nueva área comercial por ser una ruta de tránsito hacia la Isla de Ometepe, donde asegura tiene importantes clientes que se dedican a obras de construcción.

Doña Ofelia Narváez, administradora de la panadería Ballesteros, que se instauró a orillas de la carretera desde el 2002, detalló que la proliferación de negocios era algo que ya se vislumbraba, por la importancia turística de la carretera y el nacimiento de nuevos barrios que ahora unen completamente Rivas con San Jorge.

“Previendo este crecimiento comercial en la zona, nos propusimos a ampliar nuestras instalaciones para rentar módulos, donde hoy funcionan nuevos negocios como módulos de comida rápida y puestos de verduras y frutas”, detalló Narváez.