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Cuarenta y cinco pequeños cafetaleros estrenaron en la reciente cosecha cafetalera sus propios beneficios húmedos, construidos por medio del Proyecto de Rehabilitación de la Caficultora y con un crédito de 1.6 millones de dólares facilitado a Nicaragua por el Fondo Común de Productos Básicos (CFC), con sede en Holanda.

Las nuevas estructuras, calificadas como ecológicas, facilitan el trabajo de beneficiado y su sistema de tratamiento de aguas mieles corta de raíz la contaminación de ríos y quebradas.

“Si yo pudiera contarles a otros productores, les diría que éste es el beneficio húmedo que necesitamos. Es un cambio total con relación al beneficio rústico que usé toda mi vida”, declaró el pequeño caficultor jinotegano Félix Cantalicio Hernández.

Hernández, y otros 44 pequeños productores, son los que recibieron entre diciembre y enero su propio beneficio húmedo ecológico. Por medio del proyecto se planea construir otros 513 beneficios húmedos en 2009, utilizando cuatro modelos que se diferencian principalmente por su capacidad de beneficiado, desde 25 quintales hasta 300 quintales de café por temporada.

El productor afirmó que esta nueva estructura le ha hecho ganar en comodidad, en tiempo, en ahorro de personal y en calidad del grano. “En el beneficio rústico me dilataba dos a tres horas para beneficiar dos quintales, pero con estas comodidades en el mismo tiempo beneficio hasta 12 quintales”, aseguró Félix Cantalicio Hernández.

Diseñado para ayudar al ambiente

La ejecución del proyecto está a cargo del Ministerio de Fomento Industria y Comercio (MIFIC), pero junto a esta institución también intervienen el Fondo de Crédito Rural, Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales, Promecafe, la Organización Internacional del Café y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura IICA.

El diseño de cada modelo observa las recomendaciones técnicas y ambientales que arrojó un estudio sobre la situación del beneficiado húmedo en Nicaragua, realizado en 2007 por el especialista Juan Guerrero, consultor del IICA.

Los beneficios cuentan con una tolva y máquina despulpadora, dos pilas de fermentación y lavado, un canal de clasificación del café, dos pilas con una bomba de mecate para reciclar el agua, una pila recolectora de mucílago y fosas de tratamiento de las aguas mieles.

Al productor Félix Cantalicio Hernández le cuesta su beneficio húmedo ecológico cerca de 6 mil dólares, y tras la prueba de fuego, dice que le resultó más barato y más cómodo que la estructura rústica que ahora descansa en el patio de su casa.