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Los precios del petróleo subieron este viernes en Nueva York, sostenidos por un retroceso menos marcado que lo previsto del producto interno bruto de Estados Unidos, primer consumidor mundial de crudo.

En la New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de WTI (West Texas Intermediate, el “light sweet crude” negociado en Estados Unidos) para entrega en marzo, terminó en 41.68 dólares, un alza de 24 centavos con relación al cierre del jueves.

El mercado neoyorquino abrió en alza, aliviado por las cifras del PIB: retrocedió 3.8% en el cuarto trimestre a ritmo anual, o sea, el más fuerte repliegue desde 1982. Se esperaba una contracción de 5.4%. “Esto significa que la recesión no es tan grave como se temía, y el mercado celebra la noticia”, estimó Phil Flynn, de Alaron Trading.

Estas cifras fueron mejor acogidas aún, señaló Flynn, porque las estadísticas revelaron un nivel de stocks de empresas menos elevado que lo previsto, sugiriendo que las fábricas podrían volver a funcionar, haciendo aumentar el consumo de energía.

Sin embargo, el entusiasmo decayó durante la sesión. “Las cifras eran menos malas que lo previsto, pero siguen siendo malas”, subrayó Andy Lipow, de Lipow Oil Associates.

Por otra parte, el mercado se preocupa por el impacto de una posible huelga de los obreros de refinerías estadounidenses a partir de este fin de semana.

Si esta perspectiva se concreta, impulsaría al alza las cotizaciones de los productos refinados, entre ellos la gasolina, esto ejercería un impacto negativo sobre las cotizaciones del crudo, hizo notar Lipow. Este movimiento podría desacelerar hasta dos tercios de las refinerías estadounidenses, según los analistas, cuando las reservas de crudo ya están en su punto más alto.

Por otra parte, prosiguió Lipow, el mercado sigue interrogándose sobre la aplicación, por parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de reducciones de producción decididas en 2008 (4.2 millones de barriles diarios desde septiembre), así como sobre su actitud en el futuro.

El secretario general de la organización, Abdallah el Badri, juzgó el jueves “demasiado bajo” un precio del barril a 50 dólares.