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Además de las trabas que los productores nicaragüenses enfrentan para introducir carne bovina a Honduras y Costa Rica, representantes del sector ganadero expresaron su preocupación por las importaciones de productos cárnicos y material genético que Panamá está haciendo de América del Sur, porque podría contaminar con fiebre Aftosa la región.

Ronald Blandón, Gerente general de la Comisión Nacional Ganadera, Conagan, dijo que expresaron su preocupación sobre este tema al Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria, OIRSA, para que tome cartas en el asunto y evitar una contaminación de la ganadería centroamericana.

El gerente de Conagan expresó que con una contaminación de fiebre Aftosa en Centroamérica, el más afectado sería Nicaragua, porque es la nación con el mayor hato ganadero.

“Le dijimos a OIRSA que tomara cartas sobre este asunto, porque Aftosa en Centroamérica significaría enterrar nuestra ganadería. Somos los únicos países junto con Australia que estamos libres de Aftosa, hasta Estados Unidos tiene la enfermedad en venados”, subrayó.

Blandón afirmó que tienen que cuidar no sólo la ganadería nacional, sino también la centroamericana, porque si un producto de la ganadería que Panamá importe de Suramérica, se triangula a El Salvador, como ya lo están haciendo y contamina con Aftosa, sería una desgracia para miles de familias campesinas que viven de la ganadería en Nicaragua y el resto del área.

Añadió que Panamá tiene un convenio de importación de material genético (semen y embriones) de Brasil, mientras que Costa Rica está por firmar otro similar.

Pero según Blandón, lo que más preocupa es que los panameños están importando carne de diez países suramericanos desde hace cuatro años, según se lo confirmaron los propios ganaderos de Panamá.

Nicaragua importa de Panamá vaquillas y toros, además de que ganado de ese país viene a participar en la feria centroamericana Expica, que se realiza cada año en Managua.

La fiebre Aftosa es una enfermedad del ganado muy contagiosa, endémica de varios países, incluyendo algunos de América del Sur. Provoca alta tasa de mortalidad en animales jóvenes, así como fuertes bajas en producción de leche y carne, pero el principal problema son las pérdidas económicas a la economía de un país, porque cuando se produce un brote, se restringe el comercio internacional de los productos de la ganadería.

Alerta por contrabando

El sector ganadero también alertó por la gran cantidad de ganado que está saliendo de contrabando hacia Honduras, lo que podría provocar una fuerte reducción del hato ganadero del país.

El gerente de Conagan dijo que tienen información de que han salido de contrabando hacia Honduras 6 mil cabezas de ganado, por lo cual hizo un llamado a las autoridades nacionales a reforzar las fronteras para frenarlo. Consideró que una parte de esos animales continúa su camino hasta Guatemala y México.

El representante de la organización manifestó que la entrada de tanto ganado de contrabando a Honduras, bota los argumentos de los ganaderos de ese país, quienes justifican las trabas a la carne nica al asegurar que tienen demasiados novillos para matar, pero que no hay mercado.

Más firmeza del gobierno

Sobre las trabas a la introducción de carne nica que impusieron Honduras y Costa Rica, Blandón afirmó que el presidente Daniel Ortega debería de iniciar conversaciones con sus homólogos de los países vecinos, para evitar pasar a una posible guerra comercial que se podría desatar.

Dijo que el gobierno de Nicaragua debe adoptar una posición más firme para defender la columna vertebral de la economía nacional, como es la producción y exportación de carne.

Señaló que las trabas a los productos nicas son un problema permanente y puso de ejemplo el caso de El Salvador con los productos lácteos, donde la empresa Parmalat les comunicó que cada día los salvadoreños les ponen una nueva traba a la introducción de leche, a pesar de estar certificados por las autoridades sanitarias del vecino país.