•  |
  •  |
  • END

Las condiciones de América Central para enfrentar la actual crisis económica que enfrenta el mundo son mejores que las que debió soportar en los años 80, período que muchos economistas han dado en llamar “la década perdida”, sin embargo eso no quiere decir que no habrán efectos nocivos que afectarán a América Central, especialmente Nicaragua, destacó el economista y experto fiscal, René Vallecillo.

Entrevistado por EL NUEVO DIARIO, Vallecillo recordó que en los años 80 la región centroamericana era sacudida por guerras en Nicaragua, Guatemala y El Salvador, había un clima macroeconómico inestable, volatilidad política, altos déficit fiscales, bajas reservas internacionales y los mercados no eran diversificados, dependían fuertemente del mercado estadounidense.

Vallecillo destacó que actualmente no hay inestabilidad política como en los años 80, los déficit fiscales están controlados, los mercados se han ido diversificando y hay altas reservas internacionales, que en el caso de Nicaragua aún superan los mil millones de dólares, además.

Señaló por otro lado que la ayuda venezolana está llegando a dos naciones del istmo, Nicaragua y Honduras y que además en el caso nicaragüense los mercados de destino se han ido diversificando y ahora no se exporta sólo a Estados Unidos o a Centroamérica, sino que se está llegando a otros mercados como Europa, Japón, Taiwán y Venezuela.

Agregó, sin embargo, que, el que haya una situación mejor para enfrentar los problemas recesivos del mercado internacional, no quiere decir que por eso América Central y en especial, Nicaragua, no será golpeada por la crisis.

En el caso de Nicaragua los dos mercados más importantes son Estados Unidos con un mercado interno donde la demanda ha ido bajando, y América Central que tiene en el país del norte a su principal socio comercial, situaciones que tenderán a afectar la economía nicaragüense a lo largo del 2009.

Ventaja en producción alimentaria

Vallecillo sin embargo apuntó que la mayor cantidad de productos que Nicaragua exporta, son alimentos, que es el último que deja de consumir, lo que quiere decir que pueden disminuir las cantidades, pero siempre se demandarán, lo que no es el caso de la langosta que sólo lo adquieren personas con alto nivel de consumo y por lo tanto ya está siendo afectado.

En el caso de las otras producciones de Nicaragua como el arroz, los frijoles, el café y la carne, son productos que tendrán una baja en la demanda, pero nunca se dejará de consumir, por lo tanto hay que diversificar más los mercados de destino del país.

Añadió que Nicaragua debe crear un buen clima inversionista, lograr que regrese la cooperación que se ha ido, sustituir algunas importaciones con producción local, diversificar más los mercados y la producción para exportación, tomar decisiones de consenso para lograr estabilidad política y económica, si no los problemas se pueden agudizar en el segundo semestre del año.