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Priorizar el cumplimiento de las normativas técnicas, exigencias de salubridad, así como la estructuración de una adecuada estrategia de mercado, son algunos de los aspectos fundamentales que un exportador debe cumplir para vender sus productos en el mercado estadounidense, principal socio comercial de Nicaragua.

Lo anterior formó parte de los temas discutidos ayer en un taller donde participaron representantes del sector exportador del país, especialistas del Worl Trade Center de la Florida y consultores nicaragüenses.

“Nuestros productos no están llegando a todo Estados Unidos. Llegan a 29 estados de los 50 que existen. Entonces tenemos que ver que existen más oportunidades de las que ya tenemos y puedo tener un mercado mucho más interesante ahora que la comunidad en Estados Unidos es más diversa. Hay una comunidad latina muy fuerte que puede estar demandando mi producto”, explicó Bertha Marina Argüello, socia de la firma legal Arias.

La especialista hizo hincapié en el hecho que los “atolladeros”, a los que típicamente se enfrenta un exportador nacional, están referidos no solo al hecho de no poder cumplir con la tramitología a nivel interna, sino también con el desconocimiento de la legislación vigente en el país de destino. 

“Es muy importante saber que una vez que los productos salgan de mi fábrica van a ir a un tercer país que tiene requisitos particulares, que yo debo conocer de previo sino mis productos pueden inclusive morir en aduana”, refirió Argüello.

OTROS ESTADOS

Argüello agregó que un aspecto fundamental para los exportadores y su nexo con Estados Unidos está regido por la implementación de una correcta estrategia de negocios sólida, y eso pasa en parte por apuntalar a aquellos estados en los que aún no se comercializan productos nicaragüenses.

“Hay que pensar también en qué tipo de producto pueda interesar tal vez al centro de Estados Unidos, que son estados a los que no está llegando, por eso es importante hacer un estudio de mercado para saber si tendremos éxito al llegar o no, quién es mi competencia, cómo lo vamos a llevar para que además de que el producto guste sea también competitivo”, refirió Argüello.

Por su parte, Mario Arana, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), coincidió con Argüello en señalar que el sector exportador debe aprovechar de mejor manera el nexo comercial con Estados Unidos. Destacó que desde el World Trade Center de Florida se brinda ventajas como inteligencia de mercado, organización de reuniones, servicios para atender y asistir a ferias, además de las certificaciones que los productos puedan obtener.

“Florida es nuestro principal puerto de entrada hacia los Estados Unidos. Eso facilita la relación. Es un puerto donde se habla mucho español, a diferencia del puerto de Houston, Nueva Orleans, California o algún otro puerto que podríamos estar usando. La fluidez de la comunicación es importante”, dijo Arana.

El también economista y expresidente del Banco Central de Nicaragua recordó que el país exporta hacia Estados Unidos productos tradicionales, pero también se venden textiles, arneses de vehículos e hizo hincapié en el hecho que el país debe continuar realizando esfuerzos para exportar productos con un mayor valor agregado.

En tanto Laura F. Dogu, embajadora de los Estados Unidos en Nicaragua, destacó el hecho que entre ambas naciones se ha dado un vínculo comercial muy sólido y en constante crecimiento, en los últimos 10 años, luego de que entró en vigencia el Cafta-DR.

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“Hemos visto un crecimiento importante entre Nicaragua y los Estados Unidos, ojalá que podamos seguir así el año que viene, porque es importante para la prosperidad de los ciudadanos nicaragüenses”, dijo Dogu.

La diplomática mencionó que la balanza comercial entre ambas naciones incluye la venta de productos agropecuarios y oro por parte de Nicaragua hacia Estados Unidos, mientras que maquinaria es la principal importación que el país hace desde la nación estadounidense.