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El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) bajó ayer un 2.28% y cerró en 49.77 dólares el barril, por primera vez por debajo de los 50 dólares desde que comenzó el mes.

Al final de las operaciones a viva voz en la Bolsa Mercantil de Nueva York (Nymex), los contratos futuros del WTI para entrega en enero bajaron 1.16 dólares respecto del cierre de la última sesión.

Se trata del segundo retroceso consecutivo a partir de las alzas que hubo en el precio del crudo de Texas después de que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) anunciara la semana pasada un recorte en su producción.

La bajada de hoy se produjo a pesar que el Departamento de Energía anunció que las reservas de petróleo de Estados Unidos se redujeron la semana pasada en 2.4 millones de barriles, hasta los 485.8 millones.

Pero los analistas dijeron que el descenso coincide con operaciones extraordinarias de las compañías del sector para reducir sus reservas de crudo con el fin de disminuir la carga fiscal sobre sus inventarios, según se cierra el año.

Por su parte, los contratos de gasolina para entrega en enero bajaron 3 centavos hasta 1.51 dólares el galón, mientras que los de gas natural del mismo mes bajaron 3 centavos hasta los 3.60 dólares por cada mil pies cúbicos.

Mientras el barril de petróleo Brent para entrega en febrero cerró ayer en el mercado de futuros de Londres en 53 dólares, un 1.72 % menos que al término de la sesión anterior.

El crudo del mar del Norte, de referencia en Europa, terminó la sesión en el International Exchange Futures con una caída de 0.93 dólares frente a la última negociación, cuando acabó en 53.93 dólares.

El temor a que el compromiso de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) y Rusia para recortar su producción no sea suficiente para acabar con el exceso de oferta mantuvo el precio del Brent a la baja por segunda jornada consecutiva.

Las reservas de petróleo de Estados Unidos bajaron la semana pasada en 2.4 millones de barriles y se situaron en 485.8 millones, mientras que los analistas habían previsto una caída de 2.2 millones de barriles.