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Hace unos años en una finca ganadera de 20 manzanas en Nueva Guinea solo trabajaban dos mozos.

El finquero tomó la decisión de pasarse de la ganadería a la caficultura. En la zona lo que se siembra es café robusta, una variedad del grano de oro que se utiliza en la fabricación de cafés instantáneos y mezclas de café expresos de baja calidad.

Hoy el finquero, en su misma propiedad, brinda empleos permanentes a unas 20 personas y empleos temporales durante el corte del rojito a más de 100.

Se estima que en El Almendro y Nueva Guinea, que están facultadas para el cultivo de la variedad robusta, existen más de 2,000 manzanas con ese tipo de café, según Edwin Evelio Matamoros, presidente de la Cooperativa de Productores de Café Robusta de Nueva Guinea (Cooprodecar NG).

Según Matamoros, la temporada de corte del café robusta tarda aproximadamente cuatro meses.

“Con el café de la variedad robusta nos ha ido bien, porque es muy productivo, es resistente a las enfermedades, como la roya y la antracnosis, que son las que más afectan al cultivo de café. Nosotros pasamos de ganaderos a cafetaleros. Tenemos poca experiencia, pero estamos aprendiendo y nos sentimos que estamos mejor”, contó el representante cooperativista.

En septiembre de 2013, mediante el acuerdo ministerial 012-2013, el Gobierno delimitó las áreas de siembra y comercialización de café robusta a los municipios de El Coral y El Almendro, la Región Autónoma del Caribe Sur (RACS) y la Región Autónoma del Caribe Norte (RACN), exceptuando las áreas protegidas como Bosawas, Cola Blanca, cerro Bolivia, cerro Banacruz, Wawashang y río Indio Maíz, entre otras, y al municipio de Waslala, en la RACN.

La semana pasada el Ministerio Agropecuario (MAG) autorizó por medio de otra resolución ministerial la ampliación de las áreas de esa variedad de café —distinta a la arábiga, que se cosecha principalmente en el norte del país—  a los municipios de León, Chinandega, Managua, Rivas, Granada, Masaya, Chontales y Río San Juan. De acuerdo con la nueva normativa, se podrá cultivar café robusta hasta una altura máxima de 400 metros sobre el nivel del mar y a una distancia mínima de 30 kilómetros de los cultivos de café arábiga ya existentes.

El presidente de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic), Michael Healy, es uno de los que más ha defendido la decisión del Gobierno de ampliar el área de siembra del café robusta.

Healy explicó que uno de los beneficios de la decisión es la generación de empleos.

De acuerdo con Healy, hay una intención de siembra de aproximadamente 5,000 manzanas del rubro en el Pacífico nicaragüense por parte de alrededor de 40 productores.

“Lo que estamos haciendo es pidiendo que se siembren variedades tardías. El robusta tiene una gracia: tiene semillas de variedad temprana, media y tardía. La idea de nosotros es que se siembre la variedad tardía, porque esta comienza a cosechar a finales de marzo o comienzos de abril y se extiende hasta junio. Mientras tanto, los cafés arábigos se cosechan de octubre a los meses de febrero-marzo”, argumentó el representante de los productores.

MERCADO

Por otra parte, Michael Healy expresó que la empresa Nestlé de México, una de las más grande compradoras de café robusta en América Latina, ha manifestado a los productores sus intenciones de comprar la producción.

Según José Ángel Buitrago, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan), Nestlé ya compra café robusta en Nicaragua para el Café Soluble, el cual antes tenía que importar.

Buitrago aclaró que la siembra de café robusta es un proceso y que apenas se han ampliado las áreas. Luego se tendrán que solicitar los permisos de siembra y después esperar que los árboles cosechen.

Nicaragua ya va a exportar café robusta, afirmó Edwin Evelio Matamoros.

Confirmó que la empresa Nestlé de México es la que les podría comprar ese tipo de café y dijo que hasta ahora no han podido venderle, porque esa empresa compra como mínimo 10,000 quintales de café oro. “Nosotros ya vamos a tener capacidad el próximo año”, aseguró.

El rubro en las zonas que comenzaron a sembrar robusta hace unos cinco años, incluso antes de que se delimitara el área apta para el cultivo, ya está siendo rentable.

Actualmente, los productores de la cooperativa a la que representa Matamoros tienen rendimientos de 60 quintales por manzanas, aunque algunos más tecnificados han conseguido rendimientos de más de 80 quintales.

“Este café, respecto al arábigo, lleva menos costos y produce más. Es cierto que el precio puede ser mejor, el del arábigo, pero se ve compensado por una mayor producción”, dijo Matamoros.