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Para Mario Arana, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), cada vez es más importante la construcción de un puerto en el Caribe de Nicaragua, el que se contempla en los planes del Gobierno, a través del documento “Políticas y Proyectos de Desarrollo para Potenciar la Inversión 2017-2021”, y de los empresarios privados, a través de la recién presentada “Agenda Cosep 2020”.

Según Arana, la construcción del puerto tiene varios beneficios. En primer lugar, explicó, no seguir dependiendo de los puertos de Costa Rica y Honduras; en segundo lugar, reducir los gastos de seguridad que tienen los exportadores e importadores para poder llevar o traer sus mercancías a esos países, principalmente Honduras; y tres, reducir costos de transporte y tiempo.

Asimismo, Arana agregó que la construcción del puerto en el Caribe del país  es más justificada porque en esa zona se están realizando varias actividades económicas, como los cultivos de bambú, palma africana, cacao y café robusta. “Además hay otras actividades autóctonas, derivados del coco, por ejemplo, que pudiesen encontrar con mayor facilidad acceso a mercados en el Caribe”, afirmó el economista Arana. END

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Apreciación

“Tener un puerto en el Atlántico significa un ahorro y una apreciación, es decir, un mejor precio para los productos nicaragüenses que van a Europa y la costa este de Estados Unidos”, opinó José Ángel Buitrago, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan).

Buitrago coincidió con Arana en que los exportadores e importadores del país incurren en costos de transporte, tiempo y diferentes cobros e impuestos en los pasos fronterizos y los puertos de los países vecinos.

Se estima que los costos de no tener un puerto en el Caribe del país andan entre US$800 y US$1,200 por contenedor de mercancías, tanto en exportaciones como importaciones.

Buitrago coincidió además en que al tener un puerto en el Caribe nicaragüense, se reducirían los costos en seguridad de las exportaciones e importaciones.

“El riesgo que tomamos de llevarnos el café a Puerto Cortés (que se lo roban, a cada ratito hay robos, al igual que en Costa Rica) no existiría. Aquí tenemos la seguridad más o menos garantizada, porque somos nosotros mismos y la Policía ha sido eficiente en eso de controlar los robos que ha habido de contenedores”, opinó Buitrago.

Buitrago contó que a raíz del incremento de los problemas de seguridad en Honduras, los exportadores han decidido enviar sus mercancías mayormente por puerto Corinto, de Nicaragua.

“Si estuviéramos en el Atlántico, el viaje sería como si estuviéramos en Puerto Cortés, pero como estamos hablando de Corinto, significa que tenemos que bajar hasta Panamá y volver a subir, pagar el costo por pasar por el canal de Panamá. Eso encarece el costo de los productos nuestros con destino a Europa”, señaló Buitrago.

Hay diferentes métodos de exportar e importar. En algunos casos es el comprador de un producto en el exterior el que se encarga de pagar el costo del transporte, pero en otros es el exportador el que asume los costos.

El empresario Raúl Amador, presidente del Grupo Invercasa, señaló la semana pasada que la falta de un puerto en el Caribe del país afecta la competitividad de los exportadores nicaragüenses.

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Por su parte, Buitrago explicó que los costos de transporte hacen que los compradores internacionales ofrezcan un precio menor por los productos nicaragüenses.

Por ejemplo, si un comprador de Europa tiene que pagar los costos del transporte, tiene que comprar el producto más barato para pagar sus fletes.

“Si tuviéramos un puerto en el Atlántico, nosotros podríamos negociar un precio más favorable para nosotros porque estaríamos vendiendo nuestros productos de cara a Europa. No pasaría por ningún otro lado. Además, el tiempo de viaje sería menor. El tiempo en el comercio cuenta mucho”, subrayó el presidente de Excan, Buitrago.

Según Buitrago, los exportadores de café nicaragüenses también han dejado de usar el Puerto Cortés, en Honduras, porque en ese país establecieron un impuesto de US$20 por contenedor. Eso los ha obligado a usar puerto Corinto, a pesar de los costos mencionados.

Proyecto

Según las “Políticas y Proyectos de Desarrollo para Potenciar la Inversión 2017-2021”, del Gobierno, el puerto es un proyecto abierto a financiamiento, cuya inversión ronda los US$200 millones.

El proyecto contempla la construcción del puerto en Bluefields, con una capacidad para barcos de 5,000 a 10,000 dwt (tonelaje de porte bruto), “esperando que la producción anual del país sea de 4.5 millones de toneladas”.

“Si hubiera un puerto en el Atlántico, sería para toda la producción nicaragüense. En cambio en Honduras, no tienen solo la de ellos y parte de la nuestra, sino que también la de El Salvador. El Salvador no tiene más remedio que salir por Panamá o Puerto Cortés, para exportar a Europa”, manifestó el representante de los exportadores de café. 

Incluso, Buitrago dice que la construcción de otro puerto en el Atlántico podría resolver algunos problemas en la región, ya que la capacidad de los puertos existentes está bastante tallada. “Otro puerto en el Atlántico, podría resolver para los países vecinos”, sostuvo.

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“El puerto tendría un canal y dársena de maniobras y se espera que la longitud del muelle sea de 322 metros, con un área de depósito de contenedores y almacenamiento”, dice el documento presentado por la Agencia de Promoción de Inversiones (ProNicaragua).

Por su parte, una de las líneas de acción de la “Agenda Cosep 2020” contempla “impulsar la construcción de un nuevo puerto en el Caribe y mejorar la infraestructura de los (puertos) existentes”.

Crece tráfico portuario en Nicaragua en el primer semestre del año, según la Cepal

COMERCIO• El tráfico portuario de Nicaragua registró un aumento de 21.9% en el primer semestre de 2016, contrario a otros países donde están los puertos más importantes de América Latina y el Caribe, según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).

De acuerdo con la Cepal, 13 de los 30 puertos de contenedores más importantes de América Latina y el Caribe registraron caídas en sus tráficos en el primer semestre de 2016.

“Los datos recopilados muestran que el volumen de tráfico total en estos primeros 30 puertos -más del 80% del tráfico portuario regional de contenedores- disminuyó en un 3.7% en los primeros 6 meses de 2016”, indicó la Cepal en la nota informativa “Movimiento portuario de contenedores en el primer semestre 2016”.

La organización señala que el bajo dinamismo del tráfico portuario estuvo determinado principalmente por las significativas caídas en la actividad de cuatro países, que juntos son responsables del 53% del tráfico de contenedores de la región: Panamá (-12.8%), Colombia (-11.1%), Brasil (-3.9%) y Argentina (-5.1%).

Sin embargo, según la Cepal, hubo un crecimiento del 5% para el conjunto de puertos de América Central, sin incluir a Panamá y Belice. “A nivel (de) país, seis en la región (América Latina y el Caribe) anotaron fuertes caídas: El Salvador (-15.4%), Panamá (-12.8%), Colombia (-11.1%), Argentina (-5.1%), Brasil (-3.9%) y México (-0.5%). En contraste, seis países en la región mostraron un aumento significativo de su actividad portuaria de contenedores: Nicaragua (21.9%), República Dominicana (9.4%), Guatemala (7.2%), Costa Rica (5.9%), Ecuador (5.5%) y Uruguay (4.9%)”, analizó la Cepal.

Otros tres países, anotó la Cepal, tuvieron un crecimiento más moderado: Chile (3.8%), Perú (2.3%) y Honduras (2%).