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El déficit comercial de Estados Unidos creció en noviembre por segundo mes consecutivo y se situó en 45,200 millones de dólares, debido fundamentalmente al aumento de las importaciones que alcanzaron su mayor nivel desde agosto de 2015, informó el Gobierno.

Los aumentos del déficit en octubre y en noviembre cuando el incremento fue de un 6.8%, pueden frenar el crecimiento del producto interior bruto (PIB) de EE. UU. en el último trimestre de 2016.

El saldo comercial negativo de noviembre fue algo mayor a lo esperado por los analistas y siguió al de 42,400 millones de dólares registrados en octubre, revisado levemente a la baja desde el dato inicial de 42,600 millones.

En noviembre las importaciones aumentaron 1.1%, hasta 231,100 millones de dólares, su mayor nivel desde agosto de 2015, de acuerdo con el informe del Departamento de Comercio.

En concreto, las importaciones de petróleo subieron 7.6% y también hubo un aumento de las compras al exterior de materiales y suministros industriales.

Con respecto a las exportaciones, cayeron en noviembre 0.2% y se situaron en 185,800 millones de dólares, debido a la reducción de las ventas al exterior de aviones, automóviles y productos agrícolas estadounidenses.

Mientras, el déficit mensual promedio de septiembre a noviembre quedó en 41,300 millones de dólares, prácticamente igual que en el mismo periodo de 2015.

Por su parte, el déficit acumulado de enero a noviembre quedó en 454,000 millones de dólares, 1.1% por debajo del nivel alcanzado en el mismo periodo de 2015.

Por países, destacó el incremento del déficit comercial con Canadá, que pasó de 1,300 millones de dólares en octubre a 2,700 millones en noviembre, fundamentalmente por el alza de las importaciones de petróleo a esa nación.

No obstante, EE. UU. redujo levemente su déficit con China, que se ubicó en 28,400 millones de dólares en noviembre, y también con México, hasta los 5,800 millones. El presidente saliente, Barack Obama, ha impulsado durante su mandato dos grandes acuerdos internacionales de libre comercio, uno con once naciones de la región de Asia-Pacífico, conocido como TPP, y otro con la Unión Europea (UE), el llamado TTIP.

Pero su sucesor en la Casa Blanca, el republicano Donald Trump, ha prometido sacar a EE. UU. del TPP en cuanto asuma la Presidencia el 20 de enero y también es partidario de, al menos, modificar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), firmado hace más de veinte años con México y Canadá.

Esta misma semana Trump nominó al abogado Robert Lighthizer para ser el nuevo representante de la oficina de Comercio Exterior, que negocia y supervisa los tratados comerciales del país. Lighthizer fue representante adjunto de Comercio Exterior durante el Gobierno de Ronald Reagan (1981-1989) y "hará un trabajo increíble ayudando a cambiar las políticas comerciales fallidas que han robado prosperidad a tantos estadounidenses", de acuerdo con el presidente electo.

De ser confirmado por el Senado, Lighthizer trabajará en coordinación con el elegido de Trump para encabezar el Departamento de Comercio, Wilbur Ross, y con Peter Navarro, un economista que estará al frente del recién creado Consejo Nacional de Comercio de la Casa Blanca.

Al igual que Navarro, Lighthizer es conocido por sus duras críticas hacia China, país al que ha acusado de llevar a cabo prácticas comerciales injustas.