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La calificadora estadounidense Moody's señaló ayer que México está expuesto a "un potencial cambio en las políticas comerciales de Estados Unidos y a una consiguiente incertidumbre, que será un lastre para la inversión y el crecimiento en 2017".

A tres días de la llegada de Donald Trump a la presidencia estadounidense, el peso mexicano alcanzó su mínimo histórico respecto al dólar, al mismo tiempo que empresas automovilísticas retiraron sus inversiones en México tras sus amenazas de imponer una tasa de 35% a las empresas que no fabriquen en EE. UU.

Por otro lado, la agencia explicó ayer en un comunicado que las reformas fiscales recientes "han compensado la pérdida de ingresos relacionados con el petróleo, mejorando así la resistencia del perfil crediticio soberano a posibles choques".

El Gobierno anunció en septiembre de 2013, una reforma fiscal impulsada por entonces secretario de Hacienda y actual canciller Luis Videgaray. Esta reforma establece una serie de cambios en el Impuesto al Valor Agregado, el Impuesto Sobre la Renta y los impuestos especiales, con el fin de captar ingresos adicionales de 1.4% del Producto Interior Bruto en 2014 y del 3% en 2018.

En febrero de 2014, Moody's aumentó su calificación de la deuda soberana de México de Baa1 a A3 "con perspectiva estable" por el supuesto impacto positivo de las reformas en los indicadores económicos, fiscales y financieros del país.

MÁS DEUDA AL SUR

En el comunicado de ayer, la agencia dijo que prevé un incremento en los niveles de deuda de Argentina y Brasil, ya que el proceso de consolidación fiscal en ambos países "sigue siendo complejo e insuficiente como para revertir las actuales tendencias".

En cuanto a América Latina, el análisis auguró una perspectiva de crédito negativa debido a su débil crecimiento económico y la elevada deuda de los Gobiernos de la región, un escenario potenciado por las expectativas de tasas de interés más altas a nivel global.

La firma indicó que la región latinoamericana probablemente registrará en promedio una expansión de 0.9% en 2016-2018, menor a la cifra de 2010-2015, de 3%, debido en parte por las crisis de Brasil y Argentina, dos de las principales economías de América Latina.