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El economista Adolfo Acevedo advirtió ayer que el gobierno no puede contratar deuda con el BID que no sea concesional, y por lo tanto Nicaragua no es elegible para recibir un crédito de esa institución financiera por un monto de 350 millones de dólares para inyectar al S.F.N
La reacción del economista se produce después que fuentes gubernamentales aseguraron haber solicitado al BID ese crédito como parte de las medidas adoptadas por la administración de Daniel Ortega para hacerle frente al impacto que tendrá en Nicaragua la crisis financiera internacional.

Acevedo dijo que según la información gubernamental de que ese crédito está en el marco del Programa de Liquidez para la Sostenibilidad del Crecimiento (PLSC) del BID, “sin embargo ese programa es financiado con recursos de capital ordinario del BID, es decir, mediante recursos no concesionales”.

Como se sabe, el Gobierno de Nicaragua no puede contratar deuda que no sea concesional, y por tanto “nuestro país no es elegible para este programa.”, anotó el economista.

Explicó que Nicaragua no es elegible en ese tipo de créditos, porque “sólo podría orientarse hacia clientes del sistema financiero que por su historial crediticio, calidad de sus garantías, etc, sean considerados clientes sin riesgo, y por tanto, no podría orientarse hacia pequeñas unidades económicas sin historial crediticio o con problemas de garantías que son las que generan el grueso del empleo, o actividades consideradas riesgosas.

Difícilmente ampliarà financiamiento

Este crédito, por la misma razón, difícilmente ampliaría el acceso a financiamiento, porque precisamente los bancos están restringiendo el mismo para concentrarlo exclusivamente en los clientes y actividades percibidos como de menor riesgo.

“No es un crédito para apoyar a empresas que hayan visto restringido su acceso a financiamiento por cambios en los requisitos bancarios, ni de forma directa puede ser utilizado en sectores donde se estén perdiendo empleos.

El préstamo se limita a inyectar efectivo a los bancos para que puedan continuar con sus operaciones de crédito, favoreciendo en plazos cortos a clientes con calificaciones altas para actividades de comercio exterior y capital de trabajo”.

Suplir hueco

El papel de este crédito, en todo caso, sería principalmente suplir o reemplazar el eventual hueco dejado por líneas de crédito comerciales externas, o en caso de que el Interés de éstas supere al del crédito.

Gobierno no tendría control

Asegura Acevedo que el gobierno no tendría control sobre el destino final del crédito, esto es, no podría forzar a los bancos que usen este crédito a dirigirlo hacia ningún sector, actividad o segmento de agentes económicos en particular.

“Se trataría de un financiamiento entregado al manejo de los bancos, pero avalado por el gobierno”.

Advierte Acevedo que el monto del préstamo es superior al patrimonio del BCN, por lo cual este realmente no está en capacidad de garantizar el mismo. El Gobierno en representación de la nación sería el garante en última instancia del mismo.