•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hacerse las uñas, los pies o echarse un tinte son necesidades que muchas mujeres en el país buscan cómo saciar a través de los salones de belleza, un medio de subsistencia de un gran porcentaje de emprendedoras que vieron en el estilismo, además de una fuente de aprendizaje, una forma de ser sus propias jefas.

Con esa idea, la academia de belleza Beauty of Hope creó, hace tres años, una alianza con la ONG del mismo nombre para becar a mujeres a quienes “se les da la caña, no el pescado”. Verónica Ríos, dueña y representante de la academia en Nicaragua señala que la idea es que las mujeres se capaciten y tengan las herramientas necesarias para luego emprender por sí solas.

Muchas se quejan de la falta de empleo, de no calificar para determinados puestos, pero otro gran porcentaje tomó la decisión de entrar en cursos de estilismo o cosmetología y montar su propio salón, por muy pequeño que sea, dice Ríos.

Afortunadamente, señala Ríos,  en Nicaragua siempre en cualquier época del año, las mujeres quieren hacerse las uñas o los pies, arreglarse el cabello y esa es una gran oportunidad de negocio para que se capaciten en el ramo de la belleza.

“En Nicaragua, estudiar estilismo es caro, por eso ofrecemos medias beca para que las mujeres que tengan el deseo de emprender lo tomen. El principal requisito es que tengan ganas de aprender y para extender el diploma de Inatec, que sean mayor de 16 años”, comenta la dueña de la academia.

Las medias becas consisten en pagar una mensualidad de 30 dólares con materiales incluidos. “Antes no se cobraba un peso, pero resulta que muchas disertaban del curso a los seis meses, porque parece que los nicaragüenses valoramos más lo que nos cuesta, no lo gratis”.

Según Ríos, el precio promedio de un curso de estilismo en Nicaragua ronda los 20 dólares sin incluir el material de trabajo.

“Aquí ellas solo tienen que traer el cuaderno, lápiz y una toalla. De ahí le ponemos todo”.

Dentro de la capacitación también se les enseña cómo establecer los precios,  mantener la calidad y el trato con los clientes, porque es muy importante mantener un buen estándar de servicio por más pequeño que sea el salón.

Asimismo, independientemente de que el salón sea pequeño, se les inculca la importancia de trabajar con productos de calidad, pero manteniendo precios accesibles.

Aunque para Ríos, el campo laboral del estilismo no se reduce solamente a cortar cabello o echar tintes, o hacer manicura o pedicure pueden trabajar como técnica de alguna marca o vendedora de ciertas líneas en los productos de belleza, tomando en cuenta que ya conocen cómo trabajar, harán mejor papel de vendedoras.

Los cursos son personalizados y duran un año. Las interesadas pueden contactarnos a través del teléfono 2280-6551.