•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Hace cinco años, Marisol Brooks viajó a Chile con el programa We America, un organismo de la embajada de Estados Unidos que empodera a mujeres empresarias latinoamericanas. Durante uno de los encuentros, la nicaragüense se conmovió al escuchar historias de jóvenes emprendedores que narraban la manera en que ha influido en ellos la crianza de sus padres, la cual estaba basada en el empoderamiento del emprendedurismo. 

“Se me salieron las lágrimas, porque me di cuenta de que yo estaba ahí por cómo había sido criada, porque la diferencia en que vos tengás más o menos seguridad o fortaleza en vos misma depende de lo que te enseñaron de niño”, dijo emotiva.

Actualmente Marisol Brooks es fundadora de Partiez Chocofrutistria, una tienda que ofrece buquets frutales, un concepto que hasta hace cuatro años era nuevo en el país. 

Activa

De madre jinotegana y padre costeño, Brooks estudió Marketing en la Universidad Centroamericana (UCA) hace más de 20 años. Desde entonces, ha estado involucrada en el área de mercadeo y en la comercial de diferentes empresas del país. 

Dio sus primeros pasos en el emprendedurismo con una fábrica de uniformes, posteriormente incursionó con una agencia de marketing y publicidad.

“Gran parte de la gente que ha logrado un sueño se ha caído un montón de veces, incluyéndome, yo he tenido varios emprendimientos y en algunos me ha ido bien y en otros no, en este mundo debés estar dispuesta a ganar o a perder, no siempre se puede a la primera pero el resultado del éxito es proporcional al esfuerzo y si es así, los sueños se logran”, reflexionó.

Además de We America, la fundadora de Partiez Chocofrutistería trabaja en programas como Voces vitales y la Red de mujeres empresarias, organismos que la han inmerso en el mundo del liderazgo. 

Durante un viaje a Estados Unidos con We America, Cruz se enamoró de una fuente de chocolate y a partir de ahí surgió su interés por la chocolatería: “Me obsesionó tanto la idea de hacer algo llamativo con chocolate, que investigué durante un año todo lo relacionado a este dulce y me encontré con más de 100 empresas con conceptos diferentes”. 

Partiez Chocofrutistería nace de un mundo de ilusiones, con una tienda en línea, que fue creciendo gracias a las herramientas tecnológicas y que después de cuatro años materializó con una tienda física en la capital. 

“Yo lo que hago son buquets frutales, que parecen arreglos de rosas, pero con fresas, la ventaja es que se ve como un arreglo de rosas, pero se puede comer y en algunos casos incluímos rosas en el diseño”, explicó Brooks.

Además hay buquets que son cien por ciento frutales que llevan fresa pero no chocolate, se trabajan con flores de piña golden, kiwi, melón, espigas de uva, chocobanano, guayaba o manzanas.

“Para mí, Partiez Chocofrutistería es una explosión de los sentidos porque utilizás el sentido de la vista al ver un bouquet tan lindo, luego el gusto al disfrutar y luego las texturas que trabajamos con la confitería y el chocolate también son variadas, y tenés muchos sentidos, jugando además del olor, porque las emociones son algo muy romántico”, expresó Brooks.

“Yo pienso que es una expresión viva del amor, por eso nuestro eslogan de enamorados es ‘Di te amo con fresa’, porque a esto solo le agregás una copa de champán y tenés el acto romántico por naturaleza”.

Apoyo

Brooks relató que en estos cuatro años de negocio no ha estado sola; dos años después de haber fundado Partiez, su esposo estuvo al frente de la empresa.

“Al segundo año se me da la oportunidad laboral en una empresa privada, entonces mi esposo quedó a cargo del negocio y hasta hace unos meses regresé. Decidí retomar a mi negocio y ahora estamos aquí, ya con una tienda física”, señaló. 

Emprender, admite la nicaragüense es siempre difícil, se debe ser fuerte para creer en los propios sueños. “Al final es eso, dejar de tener algo seguro para el fin de mes para crear tu propia vida, eso es seguramente lo más difícil de hacer, pero vivir el sueño cada uno al fin y al cabo es interesante. La vida es para eso: para soñar”.

Además de su familia, sus amigos han sido actores claves en el desarrollo de su empresa. “Al inicio había que ver de qué manera introducirlo al mercado sin correr todo el riesgo económico que eso implicaba, porque había que darlo a conocer. Entonces, gracias a los más de 20 años que he estado involucrada en el mercado de la venta y publicidad, tengo buenos amigos y ellos me han abierto puertas en los medios, y eso no tiene valor”, concluyó.