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Así como las personas necesitamos de un corazón que nos aporte oxígeno para cumplir nuestras funciones motoras, también en el tema de la mecánica para los carros es vital contar con una batería dentro de su sistema para que estos puedan arrancar. De acuerdo con el ingeniero mecánico, Javier Antonio Díaz García, la batería de los carros es una especie de pila electroquímica, cuya labor principal consiste en aportar la energía necesaria para la puesta en marcha del motor de arranque del vehículo que, después continúa recargándose por medio del alternador (generador de corriente que mantiene la carga del vehículo al motor al estar encendido). 

Además, entre otras funciones, Díaz señala que la batería aporta alimentación a los equipos eléctricos cuando el automóvil está parado, como el cierre centralizado, pide vía, aire acondicionado, la radio, el sistema de iluminación o el GPS. Para identificar esta pieza, el experto dice que se trata de una batería rectangular en forma de caja que mide unas 12 pulgadas de alto por 8 de ancho, por 24 de largo, esta trae dos terminales que sirven para tomar la corriente, además de traer placas dentro para mantener la carga de la misma. Estas placas traen ácido.

Tipos

Dentro de la industria automotriz, Díaz nos indica que hay dos tipos de baterías: una libre de mantenimiento y la otra, de mantenimiento periódico. Las baterías de libre mantenimiento son aquellas que están selladas (no existen tapas de acceso en la parte superior), traen ácido y esto hace que su revisión no sea periódica. Ahora bien, “el ácido sirve para conservar las placas húmedas a fin de que mantenga su carga y la batería no se ligue”, dice el ingeniero. 

Este tipo de baterías tienen dos respiraderos (uno de color negro y el otro, rojo) que están en los costados. Estos agujeros de ventilación permiten que puedan escapar pequeñas cantidades de gas que se producen en el interior de la batería por las reacciones químicas del electrolito con las placas de plomo. “Estas baterías no requieren de casi ninguna atención durante su vida útil más que la limpieza y el control de terminales en buen estado”, expresa Díaz. Junto al terminal “negativo” de color negro de esta batería, hay un “ojo” que se utiliza para inspeccionar el estado de la misma, a este ojo se le conoce como hidrómetro, y dependiendo de su color nos indicará el estado de carga de la batería. El ojo verde es señal de que la batería está cargada y en buen estado, el ojo transparente indicará que la batería está descargada o dañada.

Por su parte, las baterías de mantenimiento periódico necesitan ser revisadas cada seis meses para vigilar cómo está su nivel de ácido. “Es necesario inspeccionar en cada tapón el nivel de líquido electrolítico y de ser necesario completarlo. Pueden darse dos casos en que el nivel del electrolito disminuya: por evaporación y por derrame”, comenta Díaz. Si se nota un nivel bajo sin corrosiones o derrames, entonces lo más indicado será completar el nivel solamente con agua destilada.

¿Qué más saber?

En cuanto a la capacidad de la batería, hay que ver el tipo de carro que tenemos. Así, Díaz nos aclara que las baterías van de 55, 65, 75 y 105 AMP (amperios) y todas estas tienen 12 voltios, para algunos camiones, las baterías son de 24 voltios. Los motores más grandes requieren más energía para arrancar y por lo tanto, una batería físicamente más grande. 

La mayoría de las baterías duran alrededor de 2 a 4 años en climas cálidos y de 4 a 6 años en climas más templados. Pero en algún momento, todas las baterías llegan al final de su vida útil y tienen que ser reemplazadas. El cambio de tu batería con una del mismo grupo asegura que esta entrará en la bandeja y que los cables se conectarán de manera adecuada, manifiesta el ingeniero.

Consejos

Realizá el mantenimiento: acudí con especialistas al menos tres veces al año para conocer el estado de tu batería.

Chequear periódicamente la carga del alternador. Que la correa o banda del alternador esté en buenas condiciones, que el alternador esté cargando y que los terminales de la batería estén limpios.

Evitá los golpes: cualquier impacto podría provocar una fuga de electrolitos de la unidad, lo cual afecta su desempeño.

Cuando instalés una nueva batería, asegurate que las polaridades de las terminales sean las correctas, de lo contrario, estas podrían dañar el sistema eléctrico de tu carro.