•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Nuestro cuarto es ese lugar íntimo en el que disponemos del gusto de decorarlo, según nuestro criterio. Así como hay decoraciones exuberantes, existen otras simples en las que solo se requiere de elementos necesarios, como los muebles, eso sí respetando el área con que contamos en la habitación. En esta edición, bajo la asesoría de la arquitecta Laura Sofía López Sánchez, te guiamos sobre los principios básicos de decoración en el cuarto.

López manifiesta que para que un ambiente sea funcional, este debe ser pensado con antelación de forma que considere sus necesidades, tales como: sus actividades y personalidad. Una vez que se conocen estos elementos, se debe analizar de cuánta área se dispone. Es aquí cuando el mobiliario juega un rol importante en las habitaciones, especialmente en aquellas que no disponen de áreas amplias.

“Existen espacios que muchas veces desperdiciamos, como el espacio debajo de una cama, detrás de una puerta, o encima del clóset. Esto sucede cuando no se opta por el diseño de muebles personalizados que se adaptan al usuario”, dice López. Agrega que hoy en día una tendencia es utilizar muebles multipropósitos, los cuales ofrecen soluciones versátiles, porque permiten aprovechar al máximo cada espacio, tal es el caso del sofá-cama, mesas extensibles o camas elevadas con espacios de almacenamiento.

De igual forma, no se debe pensar solo en el espacio horizontal como área utilizable, también hay que considerar las paredes como aliadas. Mobiliarios como armarios o estanterías pueden adaptarse al tamaño de las paredes y brindar más áreas útiles. Para distribuir bien los espacios en nuestro cuarto y no recargarlo, la arquitecta destaca la tendencia arquitectónica minimalista, cuya filosofía se basa en que “menos es más”.  “Una habitación luce recargada porque tiene muchos elementos expuestos, por lo tanto es necesario destacar solo lo esencial eliminando todo elemento decorativo sobrante. Se deberá prescindir de muebles y accesorios innecesarios”, expresa. 

Los muebles con capacidad de almacenaje, como aparadores y cómodas, brindan más espacio en la habitación y son elementos decorativos simples. En el caso de estanterías, se deberá de alternar entre cerradas y abiertas para evitar mostrar demasiados objetos, pues el dormitorio puede lucir abarrotado e impedir un correcto descanso.

Tipos de muebles 

El mobiliario tiene propósitos decorativos y funcionales. Una habitación luce atractiva cuando se mantiene limpia y ordenada, por ende la cantidad de mobiliario se adaptará a la cantidad de objetos que se almacenará en la habitación y a las actividades que el usuario quiera realizar en ella.

Los muebles básicos de un dormitorio son la cama, mesa de noche y armario. El estilo dependerá de la personalidad del usuario, y una vez que se elija se deberá respetar evitando mezclarlo con otros estilos. Además se deberá seguir una paleta de colores para la selección de mobiliario, con el propósito de mantener armonía visual y no perturbar el descanso.

Sobre la cama

“La cama es el mueble principal destinado al descanso; por lo tanto, será el primero a colocarse. Se deberá prestar atención porque este será el centro de atención visual y debe transmitir tranquilidad. No se escatimará en gastos en la selección de la cama y el colchón, pues de un buen descanso dependerá nuestro rendimiento diario”, aconseja la arquitecta. 

Según la ubicación de la cama, se pueden colocar mesas de noche en los costados, tomando en cuenta respetar un espacio mínimo de 60 cm que permita la circulación. Por otro lado, el armario es un mueble de almacenamiento indispensable que puede ir empotrado para mantener uniformidad visual con las paredes y con puertas corredizas de forma que no se interrumpa el espacio de circulación.