•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

A sus 24 años, Donovan Aragón posee tres cuentas de ahorro en dos entidades bancarias: la primera, es a largo plazo y con ella pretende asegurar su retiro; la segunda, es para cubrir emergencias y la tercera para cualquier gusto que quiera darse a corto o mediano plazo.

Elaine Miranda, experta en finanzas y fundadora del blog Plata con Plática explica que “ahorrar es prepararte para el futuro; es prever que eventualmente vas a tener otros gastos que no tenés en estos momentos, otras necesidades e incluso otros gustos”.

A criterio de Miranda, todas las personas deberían tener dos objetivos o cuentas en las que se debe invertir siempre.

Una de ellas es el fondo de emergencias. “Las emergencias le pueden pasar a cualquier persona, pero nosotros vivimos pensando que eso solo le sucede a los demás y cuando llega no tenemos dinero para enfrentarlas”, afirma la especialista.

La segunda es el retiro. Miranda explica que nadie se prepara para el retiro, pero ese tema debería ser una de las prioridades.

Bajo estas premisas fue que Donovan Aragón comenzó a ahorrar hace dos años.

“Me recomendaron un libro que se llama 'El pequeño cerdo capitalista' y ahí aprendí que uno debe tener una cuenta de retiro, una para emergencias y otra para cualquier gusto que quiera darse. Entonces, a partir de eso me he propuesto seguir ese régimen”, señala Aragón.

Por ejemplo, yo quiero viajar a Guatemala pronto, así que mi meta es recoger para pagarme ese viaje, explicó el joven.

Según el Informe Monetario y Financiero del Banco Central de Nicaragua (BCN), a diciembre de 2016 los depósitos en el Sistema Financiero Nacional ascendieron a C$145,144.1 millones, lo que representó un incremento interanual del 8.6% en comparación con 2015, cuando la cifra registrada fue de C$130,904 millones.

PREVENCIÓN

De acuerdo con el economista Óscar Neira la primera regla que cualquier persona debe seguir al momento de recibir sus ingresos económicos es “pagarse a sí mismo”, es decir, del monto que recibe se debe destinar una parte, por ejemplo un 30%, al ahorro. Pero este porcentaje es posible para las personas que reciben ingresos que les permiten cubrir sus necesidades básicas.

“Porque el ahorro es, sobre todo, una prevención contra la incertidumbre y la eventualidad. Una persona puede tener un ingreso bueno o alto y gastarlo todo, incluso el doble. Pero si te enfermás o te despiden no hay manera de enfrentar esas cosas imprevistas”, explicó Neira.

Pero Neira afirma que la principal causa de la falta de ahorro o la baja cultura de ahorro en Nicaragua se debe a que la mayoría de la población tiene muy bajos ingresos económicos.

“La mayoría de la gente está en la economía de la subsistencia o dicho de otra manera coyol quebrado, coyol comido.

Los pocos ingresos que tienen se les va todo en consumo. Así que este sector no tiene mucha capacidad de ahorro”, añadió.

Sin embargo, el economista señala que un buen porcentaje de la población sí tiene capacidad de ahorro, pero no lo hace. ¿Por qué? “Porque viven sobre sus posibilidades, es decir, se endeudan con casas, autos, presentación personal, entre otros”, detalla el economista.

Para Neira, los aspectos básicos para empezar a ahorrar son: presupuestar sus gastos, pagarse a sí mismos, ser realistas y organizados con sus gastos, porque las deudas conllevan a grandes frustraciones.

Y sobre todo, “tener un plan de vida, un problema acá es que no hay perspectiva a largo plazo”, añade.

En tanto Miranda, experta en finanzas, indica que no solo para el retiro o las emergencias se debe ahorrar, sino para gustos o cualquier necesidad que una persona quiera cubrir a cierto plazo.

“Por ejemplo, si querés ir de viaje, comprar una casa, un carro o lo que sea. Porque lo que sucede es que nuestras metas invariablemente necesitan de dinero, entonces cuando no ahorramos y queremos algo, lo que hacemos es financiarlo a través de la deuda y en ese sentido, la deuda se convierte en un ahorro a la inversa”, explicó la Miranda.

Para ella, el porcentaje mínimo que se debe ahorrar (para metas a largo plazo) es el 10% de los ingresos y se subdivide de acuerdo con los plazos o importancia que te has trazado por cada meta.

Aunque en Nicaragua no se realizan estudios para conocer la educación o hábitos financieros de la gente, Miranda explica que con base en su experiencia ha notado mayor interés en las personas para recibir educación financiera.

Con sus clientes, tiene un depósito anual que ha realizado dos años seguidos. En 2016 participaron 1,500 personas, en cambio este año esa cifra ascendió a 2,800, es decir casi el doble. “Para mí esa es una muestra que la gente está más preocupada para ahorrar”.

DISCIPLINA

Miranda asegura que entre mayor educación financiera haya, más consciente va a estar la gente de que el ahorro es importante y que no es opcional. Menciona que las excusas más comunes son “cuando tenga más dinero o tenga un mejor trabajo o cuando ya no tenga deudas puedo comenzar a ahorrar”.

Señala que el ahorro hay que verlo como un pago tan exigido como se ve el pago de la renta de la casa o de la hipoteca, “vos no te estás preguntando mes a mes ¿lo pago o no lo pago, será que voy a tener? Vos sabés que lo tenés que pagar. Así empezamos a ver el ahorro cuando hay educación financiera.

Por su parte, el economista Luis Murillo, asegura que muchas veces el ahorro no se logra porque la familia promedio nicaragüense está compuesta por seis personas, de los cuales uno o dos son los que tienen determinados niveles de ingresos, por lo que predomina la dependencia económica.

“Aunque la persona gane relativamente bien se distribuye entre mayor cantidad de población, por lo cual priorizan el consumo y no el ahorro”, explica Murillo.

“El ahorro es un gasto postergado, es apartar un porcentaje de tu recurso monetario para buscar mejores oportunidades en tu futuro”, señala.