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La iniciativa “Modelo Bonanza”, que desarrolló Hemco, sirvió para que dos tipos de minerías antagónicas convergieran de manera sostenible, explica Marcela Castillo, vicepresidenta de Relaciones Empresariales, quien señala que la minería artesanal y la minería industrial son un “complemento”.

El “Modelo Bonanza”, una iniciativa que forma parte del Plan de  Desarrollo Urbano (PUDE), fue reconocido por la Asociación de Productores y Exportadores (APEN) al entregarle la distinción de “Exportador con Mayor Asociatividad”.  “Es un modelo pionero, no hay experiencias en otros distritos mineros de estas dos minerías trabajando juntas”, cuenta Castillo.

APEN también entregó a Hemco, de capital colombiano, el premio Responsabilidad Social Empresarial, por los resultados del PUDE. Esta compañía minera, con presencia en el Triángulo Minero en el Caribe Norte, invierte cada año 12 millones. “Mineros S.A. ven con buenos ojos y con mucho potencial a  Nicaragua”, aseguró la funcionaria de Hemco.

¿Cómo conciben la minería artesanal?

La minería artesanal la concebimos como una parte fundamental de la minería, tradicionalmente esta ha estado separada o se ha visto ajena a la minería industrial. Sin embargo, nosotros la vemos como un complemento. La minería artesanal y la industrial podemos trabajarla juntas.

¿Cuál ha sido el éxito del programa por el que fueron premiados en APEN?

En APEN se nos reconoció en la categoría de gran empresa como Empresa con Mayor Asociatividad. ¿Qué significa esto?, significa que nosotros tenemos un modelo integral, estamos encadenados con los mineros artesanales, que es una especie de círculo, pues los mineros artesanales le venden el material que extrajeron a Hemco, y nosotros lo procesamos y lo exportamos.

¿Costó lograr ese hermanamiento cuando los mineros artesanos no ven con buenos ojos a la minería industrial?

Costó, porque se hizo por primera vez. Es un modelo pionero, no hay experiencias en otros distritos mineros de estas dos minerías trabajando juntas, se manejaban totalmente aparte. Por eso costó el que ambas entendiéramos que podíamos trabajar juntas. Hicimos un foro donde participaron todos los actores y de ahí  es que surgieron cuáles eran los temas que debíamos trabajar. De ahí se origina la intención de Hemco de acercarnos a ellos, acompañados de las instituciones. Los mineros artesanos nos decían que la minería industrial no le daba espacio para trabajar o los espacios que tenían son inestables, en el sentido de que los podíamos desalojar. Fue así que empezamos a ordenar la concesión y destinamos áreas para ellos, los ubicamos en sitios que cumplieran con las medidas de seguridad.

¿Qué obstáculos encontraron en el camino?

Al inicio era un tema cultural porque ambas actividades nos veíamos separadas, ese fue el obstáculo más grande, luego el no contar con un punto de trabajo, y cómo escalar la actividad, es decir que dejaran de utilizar técnicas tradicionales, por ejemplo mercurio, y cómo convencerlos y demostrarle que a ellos les conviene procesar sus minerales en una planta que Hemco puso y que permiten mayor recuperación. También era un tema de confianza, de que es un negocio para ambos, los dos queremos que nos vaya bien. A Hemco le interesa mejorar la calidad de vida de los pobladores de Bonanza, nos interesa dignificar el trabajo de los mineros artesanales y que nos vean como socios. Este modelo también le conviene al Gobierno, ya que al sector, estar organizado brinda posibilidades de inscribirlo al Seguro Social, y recibir impuestos por el mineral que se está procesando. Este modelo se ha replicado en otros distritos mineros.

¿A cuántos ha beneficiado este modelo?

El número de beneficiarios es difícil de calcular, pero directamente nosotros les compramos minerales a 6,000 mineros artesanales. La gran mayoría de ellos están agrupados en cooperativas y el resto son mineros independientes. En cualquier actividad hay un montón de beneficiarios indirectos, es decir todos los proveedores de servicios de Bonanza, las familias inmediatas de las personas, por ejemplo.

¿Cuánto invirtió Hemco en el desarrollo de los proyectos sociales?

Todo lo hicimos a través del Plan de Ordenamiento y Desarrollo Urbano que es una ruta crítica y un mapa de inversiones a 15 años, por lo que tratamos de ligarlo a los ámbitos de acción del PODU para hacerlo ordenado y con la Alcaldía. En promedio, nosotros invertimos 1 millón de dólares a los proyectos sociales. El PODU es un programa integral con varios ámbitos de acción.

¿Desde hace cuándo se está implementando este modelo?

Desde 2008 que se hizo la formulación y el diseño, pero arrancamos en 2009.

¿Qué papel han jugado las autoridades en el desarrollo de este modelo?

Las autoridades son las que rectorean en el sitio y el día a día la actividad, son las que le dan el nivel y el perfil que requiere, se conformó una comisión de minería artesanal liderada por la Alcaldía de Bonanza. Caminic (Cámara Minera de Nicaragua) ha sido clave, el presidente de la Cámara, Sergio Ríos, fue presidente de Hemco y estando aquí ideó este modelo y él tiene la visión de que la minería es para todos.

¿Cómo lograron quitar la idea de que la minería industrial es dañina?

Es un tema de falta de conocimientos del sector, creo que hay información errónea circulando y poca información de la actividad que verdaderamente desarrollamos. La minería no es más dañina que otra, es una actividad muy importante, el mundo exige de la minería, necesita de la minería. Es un tema de información y de que no conocemos el impacto.

¿Cómo se comportaron las exportaciones de Hemco en 2016?

En onzas fueron aproximadamente 86,000 onzas de oro, eso significó un crecimiento de 12% versus el año anterior. Hemco ha venido creciendo sostenidamente en los últimos cuatro años a un ritmo de 12 y 15 por ciento, producto de las inversiones que la empresa ha hecho en sus operaciones. Estamos modernizando nuestra planta, estamos explorando más, produciendo más. En el 2016 el valor de las exportaciones de Hemco fue de US$99.9 millones de dólares.

¿Ustedes también han hecho inversiones en el sector forestal, cómo ha sido el comportamiento de esta actividad?

El precio del oro en los últimos años ha caído y eso hace que concentremos nuestras inversiones en la operación y en eficiencia de la minería. El tema forestal lo estamos reenfocando, es un tema en el que nos interesa invertir, es a largo plazo, pero entendemos la importancia de ese sector.

¿Cómo ve el colombiano Grupo Mineros a Nicaragua?

Mineros en repetidas ocasiones han reconocido las oportunidades que hay en Nicaragua y lo que más les ha llamado la atención es el clima proinversión del país. Ellos ven con buenos ojos y con mucho potencial a  Nicaragua.

¿Cuánto ha invertido Hemco en los últimos años?

En promedio, la empresa invierte directamente US$12 millones anualmente. Exclusivamente al sector minería y en el Triángulo Minero.