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La embajadora de Alemania durante la presentación del informe del Funides. La Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social (Funides) recomendó ayer al sector ganadero adaptarse al ecosistema como una alternativa para enfrentar los riesgos del cambio climático. En ese sentido, sugirió la reforestación y la adaptación de sistemas silvopastoriles para crear microclimas y reducir la exposición a altas temperaturas.

El director ejecutivo del Funides, Juan Sebastián Chamorro, señaló que el cambio climático está amenazando la producción ganadera de Nicaragua, es por ello que recomendó reforestar para aprovechar el potencial de este sector.

“Lo que se quiere es resaltar una voz de alerta para que se definan políticas públicas y financieras de infraestructura”, dijo Chamorro.

El funcionario del Funides insistió que hay una necesidad  de reforestar más las fincas del país para que los animales tengan sombra, lo que ayudará a la recarga hídrica. “Algunos árboles dan alimento para el ganado, de alguna forma la adopción de los sistemas silvopastoriles son fundamental para que la productividad no se comprometa en un futuro”, agregó Chamorro.

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Por otro lado, Funides considera que el cambio climático puede ser considerado como una oportunidad que incentiva al sector ganadero a convertirse en un agente de cambio, así lo estableció en el “Cambio climático en el sector ganadero de Nicaragua: del riesgo climático a la adaptación basada en ecosistemas”, presentado la mañana de ayer.

“El enfoque de adaptación basada en ecosistemas tiene grandes ventajas en cuanto al financiamiento, ya que el componente ecosistémico permite el acceso a diversas fuentes de financiamiento internacional y permite la creación de mecanismos de compensación por servicios ecosistémicos a nivel local, nacional e internacional”, reza el estudio.

Hemos apoyado este proyecto porque reconocemos la importancia que tiene la agricultura para el desarrollo y la lucha contra la pobreza. El cambio climático afecta en especial a los agricultores, las consecuencias obligan a la implementación de ajustes y adaptaciones. A lo largo de la historia de la humanidad los campesinos han jugado un importante rol.

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Por su parte la embajadora de Alemania en Nicaragua, Ute König, señaló que han apoyado este proyecto porque reconocen la importancia que tiene la agricultura para el desarrollo y la lucha contra la pobreza. “El cambio climático afecta en especial a los agricultores, las consecuencias obligan a la implementación de ajustes y adaptaciones”, mencionó.

Ejemplos

Uno de los proyectos pilotos que se ha propuesto como forma de adaptación del cambio climático es el Fideicomiso para el Ordenamiento y Recuperación del Río Estelí (Forrest), una iniciativa Banpro Grupo Promérica en cooperación con la Cámara Nicaragüense de  Tabacaleros (CNC) y el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales Marena.

“Forrest es un fideicomiso que propusimos nosotros y que el Gobierno en su modelo de Alianza Público Privada lo acogió como propio y contamos con el respaldo del Marena y de las 12 alcaldías que están en la cuenca del río Estelí y establecimos un fondo el cual vamos a administrar  para reforestar la cuenca del río Estelí, en diseminar prácticas y manejos de retención de agua”, compartió Luis Rivas, CEO de Banpro.

Rivas, señaló que la compañía que representa está comprometida en trabajar a favor del medioambiente. En ese sentido, Banpro desde 2014 estableció el proyecto de Líneas Verdes, el cual financia proyectos que disminuyen emisiones de dióxido de carbono o promueven la eficiencia energética.

“Hemos venido trabajando en proyectos como el de Líneas verdes que funciona en Nicaragua desde 2014, y donde financiamos proyectos reducción de emisiones de dióxido de carbono o eficiencia energética, pretendemos  en la región, destinar alrededor de 10 millones de dólares en proyectos como estos”, agregó Rivas.

Paso

A criterio de Álvaro Vargas, presidente de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua (Faganic) el enfoque del estudio del Funides está basado en la ganadería del país y reconoció que el cambio climático ha dejado estragos en Nicaragua y que son difíciles definir, pero sí mencionó afectaciones como incremento de peso del ganado y fertilidad.

“El incremento del hato ganadero no está basado por productividad, sino en el clima, en función de la lluvia, cuando llueve más tenés un incremento del hato ganadero, porque el animal se reproduce con mayor facilidad y cuando no llueve el pasto es de mala calidad y afecta los índices productivos del animal”, explicó.

Desde su punto de vista, “adaptarse al cambio climático es determinante para poder mantener nuestra producción y nuestros índices productivos en el sector ganadero”, a la vez agregó que mejorar la productividad en el campo requiere asistencia técnica para los productores, financiamiento y el intercambio de experiencias en la mitigación y adaptación al cambio climático.