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  • EFE

Wall Street cerró hoy con fuertes pérdidas y el Dow Jones, su principal indicador, bajó un 0,67 % después de que Estados Unidos lanzara por primera vez una potente bomba contra el Estado Islámico (EI) en Afganistán.

Al cierre de las operaciones, ese índice cayó 138,61 puntos y terminó en 20.453,25 enteros, el selectivo S&P 500 perdió un 0,68 % hasta 2.328,96 unidades y el índice compuesto del mercado Nasdaq bajó un 0,53 % hasta 5.905,15 puntos.

Los operadores del parqué neoyorquino arrancaron al alza, gracias a los buenos resultados de dos grandes bancos de Wall Street, pero pronto perdieron el rumbo por el impacto de los comentarios del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre el dólar.

Pese a que sorprendieron positivamente con sus cuentas financieras del primer trimestre, JPMorgan (-1,14 %) y Citigroup (-0,80 %) terminaron el día en números rojos, mientras que Wells Fargo decepcionó y acabó con una fuerte caída del 3,33 %.

Ya a mitad de la sesión los tres índices estaban teñidos de rojo, pero poco después de conocerse el lanzamiento de la potente bomba, bautizada como la "madre de todas las bombas", arreciaron las ventas y al final terminaron con fuertes pérdidas.

Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos lanzaron hoy por primera vez en zona de combate la gigantesca GBU-43, una bomba de unas 10 toneladas de peso que es el proyectil no nuclear más grande y potente de su arsenal.

Todos los sectores en Wall Street terminaron en negativo, entre los que destacaron el energético (-1,60 %), el de materias primas (-0,98 %), el financiero (-0,95 %), el industrial (-0,72 %), el tecnológico (-0,57 %) o el sanitario (-0,24 %).

Chevron (-2,63 %) lideró las pérdidas en el Dow Jones, junto a Caterpillar (-1,86 %), Exxon Mobil (-1,52 %) y DuPont (-1,22 %), mientras que al otro lado de la tabla solo subieron Visa (0,20 %) y Walt Disney (0,17 %).

Al cierre de la sesión bursátil, el petróleo de Texas bajaba a 53,04 dólares, el oro subía a 1.289,3 dólares, la rentabilidad de la deuda pública a diez años retrocedía al 2,236 % y el dólar ganaba terreno al euro, que se cambiaba a 1,0615 dólares.