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Tras conocer in situ las buenas prácticas del ingenio San Antonio, en Chinandega, la organización sin fines de lucro Solidaridad Network lo eligió como un modelo en América Latina, indicando que su experiencia puede inspirar a otros ingenios que forman parte de la iniciativa PanAmericaña.

El “Primer Intercambio de Experiencias para la Transferencia de Buenas Prácticas Bonsucro” inició ayer en León, con el objetivo de “contribuir a acelerar los cambios en el sector de la caña de azúcar de México, Centroamérica y El Caribe”.

Allí, el presidente del Grupo Pellas, Carlos Pellas, recibió de Michaelyn Bachhuber Baur, directora regional de Solidaridad Network, el reconocimiento para el ingenio San Antonio por haber sido certificado como empresa sustentable.

Solidaridad Network, con presencia en siete regiones del mundo y con más de 48 años de experiencia a nivel global en el desarrollo de cadenas de valor sostenibles, trabaja con el sector público y privado en soluciones innovadoras para mejorar la producción, asegurando la transición hacia una economía sostenible e inclusiva que maximice los beneficios para todos, informaron sus representantes.

Este primer intercambio contó con la asistencia del presidente de Bonsucro, Simon Usher; Carlos García, director de Panamericaña; Miguel Hernández, director de Bonsucro para América Latina; Mario Amador, presidente del Comité Nacional de Productores de Azúcar de Nicaragua (CNPA), la Isla Network, productores privados de caña de azúcar nicaragüense y consultores independientes.

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Pellas dijo que para producir azúcar sostenible y competitiva se requiere eficiencia, integrando las nuevas tecnologías y enfrentando los vaivenes de los precios internacionales, del clima y de las corrientes proteccionistas que entorpecen los accesos a los mercados mundiales.

“No tiene ningún sentido, en el siglo XXI, producir azúcar de cualquier manera o al costo más bajo, sin tomar en consideración nuestras prácticas laborales o nuestro impacto en nuestros recursos y comunidades. Esto ya no es sostenible. Nuestras prácticas laborales deben ir mucho más allá de lo requerido por las leyes laborales de nuestros países, y nuestros procesos productivos deben ser lo más amigable posible con el ambiente”, comentó.

Pellas reconoció que producir azúcar con altos estándares sociales y ambientales es una ventaja competitiva importante, que “pronto comenzará a producir beneficios”.

El presidente del Grupo Pellas relató que el año pasado decidieron ir más allá de sus sistemas de certificación, lo que significó no solo mantener las tradicionales, sino buscar certificaciones en temas sociales y de sustentabilidad. “Es así como logramos obtener la certificación Bonsucro y actualmente estamos en proceso de certificarnos en Fair Trade (Comercio Justo)”, informó. 

SOLO EL 25%

El presidente del Bonsucro, Simon Usher, explicó que su estándar es el único que existe hasta hoy, creado específicamente para la certificación de azúcar sustentable. Además, dijo, abarca la producción de campo y la transformación de la caña de azúcar en azúcar y derivados.

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“En el mundo hay 59 ingenios que están certificados y la mayoría de ellos están en Brasil. El ingenio San Antonio es uno de los tres que están certificados en América Central, el primero de Nicaragua”, comentó el presidente de la certificadora.

Usher también precisó que a nivel mundial, el 25% de la tierra donde se cultiva la caña de azúcar está certificado con la membresía Bonsucro y solo el 4% del azúcar cuenta con ese estándar. 

LOS RETOS

Mario Amador, presidente del Comité Nacional de Productores de Azúcar de Nicaragua (CNPA), destacó que se deben enfrentar los retos de la sostenibilidad y de producir en mejores condiciones.

“La certificación se hace por responsabilidad propia del ingenio y por demanda de los compradores; hace un mes hubo una reunión en Costa Rica con Coca Cola donde se tomó la decisión que no comprará azúcar a ningún ingenio que no esté certificado Bonsucro, a partir de 2020. Antes que saliera esa demanda, ya Nicaragua se había certificado”, destacó Amador.

“Ya éramos un modelo de producción y la certificación nos pone a luz pública, hay ingenios que para lograr la certificación pasan dos o un año, en cambio al San Antonio le llevó tres meses”, celebró Amador.

“El azúcar que estamos produciendo tiene el sello de calidad de Bonsucro, es una azúcar que tendrá mejores condiciones”.

Sector azucarero espera exportar US$200 millones en ciclo 2016-2017

AUMENTO• De acuerdo a Mario Amador, presidente del Comité Nacional de Productores de Azúcar de Nicaragua (CNPA), el ingenio San Antonio este año va a tener “una zafra excelente e histórica” al producir cerca de 7.1 millones de quintales de azúcar, una cifra que lo posiciona como uno de los ingenios más grandes de Centroamérica, solo superados por el Magdalena y Pantaleón (Guatemala).

“Como país estamos en tercer lugar de producción, Guatemala, El Salvador nos superan. La producción entera de Nicaragua este año va a ser de 16.1 millones de quintales, nos queda un mes de zafra, es un buen nivel de producción, será un récord de producción tanto a nivel agrícola e industrial”, comentó Amador.  El sector espera crecer en el ciclo productivo 2016-2017 un 13% y lograr exportaciones por US$200 millones de dólares.

En el pasado ciclo productivo 2015-2016 el sector produjo 13.7 millones de quintales de azúcar. El representante de los azucareros mencionó que los  ingenios están invirtiendo en tecnología de riego por goteo, la cual es la más eficiente y más amigable con el medio ambiente. “La industria azucarera nicaragüense tiene un valor de inversión de US$500 millones, solo el ingenio Montelimar y el ingenio Benjamín Zeledón invirtieron US$115 millones para su proceso de cambio de planta”, precisó.