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El presidente de la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Thomas J. Donohue, se mostró ayer abierto a una modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Tlcan), siempre y cuando no se interpongan barreras que pongan en riesgo los millones de puestos de trabajo que dependen del acuerdo.

En una conferencia organizada por la sede de la institución en México, Donohue se mostró partidario de actualizar los términos del Tlcan para “adaptarlo a las realidades del siglo XXI”, es decir, abrirlo a aspectos que no estaban presentes cuando EE.UU., México  y  Canadá firmaron el tratado en 1992,  como el comercio electrónico.

Esto siempre y cuando no afecte el flujo comercial que se mueve entre los países gracias al tratado, fundamental para ámbitos como la manufactura, el sector de servicios y la agricultura, apuntó.

“Interponer aranceles y otras barreras comerciales que estaban antes del Tlcan podría poner en riesgo millones de trabajos en ambos lados de la frontera”, advirtió Donohue, quien agregó que no se debe permitir que esto pase.

Solo en Estados Unidos, apuntó, los trabajos de 14 millones de personas dependen del Tlcan.

El titular de la Cámara de Comercio defendió que se deben emprender negociaciones en las que se preserven aquellas partes del pacto “que estén funcionando bien”.