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El Gobierno de Costa Rica, con el apoyo del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), instaló ayer una mesa de diálogo con el sector pesquero en busca de generar mejores condiciones en materia social y ambiental.

“Este país necesita lograr consensos que permitan el adecuado balance entre lo ambiental, lo económico y el factor social. En el caso de las poblaciones costarricenses dependientes de la pesca, es fundamental su consideración al encontrarse en situaciones de alta vulnerabilidad”, dijo en un comunicado el ministro de Agricultura y Ganadería, Luis Felipe Arauz.

En el mecanismo de diálogo participan el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el de Ambiente y Energía (Minae), representantes de pescadores de palangre, pescadores deportivos, industriales, exportadores, comercializadores, autoridades de gobierno, academia y organizaciones no gubernamentales.

El objetivo de la mesa de diálogo llamada Plataforma Nacional de Pesquerías Sostenibles de Grandes Pelágicos, es desarrollar un compromiso multisectorial en busca de la sostenibilidad a largo plazo en las pesquerías de palangre y establecer alianzas, inversiones coordinadas y acciones conjuntas.

“Esta plataforma es una oportunidad para construir acciones conjuntas entre sectores y gobierno en el manejo de los recursos marinos, logrando no solo un aprovechamiento sostenible, sino acciones en el marco del ordenamiento y la planificación de estas actividades”, comentó el viceministro de Aguas, Mares, Costas y Humedales, Fernando Mora.

El funcionario manifestó que confía en que este esfuerzo “mejorará la actividad hacia una pesca objetiva y regulada”, así como la competitividad del sector, en beneficio de “la salud de los océanos y en la conservación de sus recursos”.

Para la representante residente del PNUD en Costa Rica, Alice Shackelford, esta iniciativa es “un hito fundamental para avanzar hacia a el desarrollo de la pesca responsable y amigable con el ambiente”.

“Esto será el paso necesario para asegurar las puertas a mercados internacionales que cada vez demandan más etiquetas que certifiquen que los productos que comercializan provienen de pesca responsable y de origen legal”, afirmó.

Datos del Gobierno costarricense indican que el sector pesquero de palangre nacional está constituido por alrededor de 400 barcos, actividad de la que dependen entre 10,000 y 16,000 personas, mientras que de la pesca artesanal subsisten 15,000 familias.